La policía alemana encuentra explosivos en un mercadillo en Postdam

El paquete contenía clavos pero no está claro que se trate de material explosivo, según indicó el ministro de Interior del estado federado de Brandeburgo

por EFE /


La policía de Potsdman (este de Alemania) ha procedido este viernes a detonar, de forma controlada, un paquete sospechoso hallado cerca de un mercadillo navideño en el centro de la ciudad, que probablmente iba destinado a perpetrar un atentado. El objeto sospechoso había sido depositado en una farmacia cercana al mercado navideño, según explicó el portavoz policial Torsten Herbst, en declaraciones a la televisión alemana N-tv.

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La Policía monta guardia en el mercado navideño de Postdam, ahora vacío, al ser evacuado tras detectar un explosivo ya desactivado en Postdam, Alemania (EFE)

En el paquete había clavos y polvo blanco pero no está claro que fuera un artefacto explosivo, según el ministro de Interior del estado federado de Brandeburgo, Karl-Heinz Schröter, que también indicó que "no está claro que se tratara de material explosivo". La policía, a través de su cuenta de twitter, pidió a los medios que se evite todo tipo de especulación y advirtió que la investigación todavía no está concluida, ya que está investigando si hay otros paquetes similares en circulación y quién pudo llevarlo a la farmacia. 

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Tras el hallazgo se procedió a evacuar el lugar y pedir a los ciudadanos que siguieran las instrucciones de la policía, emitidas vía Twitter, mientras las fuerzas de seguridad desplegaban un fuerte contingente, incluidos equipos de artificieros, por esa ciudad, vecina a Berlín. El citado portavoz declinó dar más información acerca del material que presuntamente contenía el paquete, alegando que no había información concreta de ello ni menos aún sobre sus presumibles efectos, en caso de haber estallado.

Los mercadillos de Navidad abrieron esta semana en toda Alemania bajo reforzadas medidas de seguridad tras el atentado yihadista de hace un año en Berlín, en el que murieron doce personas arrolladas por un camión. El número de agentes de policía y guardas privados en estas instalaciones se ha multiplicado, así como la disposición de bloques de hormigón y otros elementos físicos para impedir que puedan irrumpir en el mercadillo vehículos pesados. Entre los mercados abiertos estos días está el de la Breitscheidplatz, en el centro de Berlín, donde el año pasado el tunecino Anis Amri, un peticionario de asilo rechazado, perpetró un atentado con un camión robado.