Los padres de Nadia se enfrentan a dos años de prisión

La Fiscalía también reclama que ninguno de los dos puedan acercarse a la niña durante cinco años

por Europa Press /


Margalida Garau y Fernando Blanco, los padres de Nadia -la niña mallorquina para la que éstos intentaban recaudar dinero por una enfermedad que podría ser falsa- se enfrentan a dos años de prisión y a otros cinco sin poder ver a su hija. Es la pena que solicita para ellos la Fiscalía de Lérida por los presuntos delitos de exhibicionismo y tenencia de pornografía infantil.

Margalida Garau

Margalida Garau, madre de la pequeña Nadia (Europa Press)

Los progenitores también están siendo investigados por estafa a donantes que aportaron dinero para tratamientos de la supuesta enfermedad de la niña.

El Ministerio Fiscal pide para ellos un año de prisión por el delito de exhibicionismo y otro por el de tenencia de pornografía infantil, y la prohibición de acercarse a la niña durante cinco años, según la calificación de Fiscalía a la que ha tenido acceso Europa Press.

El escrito de Fiscalía señala que, durante las investigaciones del supuesto delito de estafa con la presunta enfermedad de la niña, a los acusados se les intervino terminales informáticos con fotografías de contenido sexual; en un grupo de 41 fotografías, aparecen los acusados manteniendo relaciones sexuales y que, compartiendo la cama con ellos, estaba la niña presenciando las relaciones sexuales. "En otro grupo de 15 fotografías aparece la hija de los acusados, menor de edad, siempre desnuda y en actitudes impropias de su edad", señala la calificación.

RELACIONADO: Los padres de Nadia gastaron hasta 600.000 euros de lo recaudado para la niña

Esta petición de pena de Fiscalía se sumará a la que el Ministerio Público plantee por el presunto delito de estafa, ya que los padres recaudaban dinero para supuestas operaciones en Estados Unidos, aunque nunca viajaron a ese país, y se juzgará en una vista oral para la que todavía no hay fecha.

En el proceso de instrucción, el juez acordó prisión provisional comunicada y sin fianza para el padre y libertad provisional con suspensión de la patria potestad de la menor, para la madre, por lo que la niña vive en Mallorca con una tía materna.