Nuevas revelaciones sobre el crimen del agente de la Guardia Urbana que conmocionó a Barcelona

La juez investiga una nueva hipótesis sobre la muerte del agente asesinado, por el que están en prisión preventiva su novia y el amante de ésta

por Tu otro diario /


La muerte de Pedro, el agente de la Guardia Urbana de Barcelona cuyo cuerpo apareció calcinado el pasado cuatro de mayo en el maletero de su coche cerca del pantano de Foix (Barcelona), sigue siendo un rompecabezas difícil de resolver. Según la investigación, la víctima había descubierto que su pareja, Rosa, mantenía una relación en secreto con otro agente, Alberto, y les chantajeó con revelar trapos sucios de su pasado. Ambos se encuentran en prisión acusados del asesinato. Lo que ya no está tan claro y quien le mató y cómo lo hizo. 

Mossos EFE

El coche donde uno de los detenidos fue conducido a prisión (EFE).

Por una parte, ambos detenidos se acusan entre sí de haber cometido el crimen. Además, según adelanta La Vanguardia, aunque la autopsia reveló que la causa de la muerte fue una “estrangulación manual”, la juez investiga ahora la hipótesis de que Pedro pudiera haber muerto de un disparo. Las partes sospechan que hay un informe forense ampliado que aún no se les ha facilitado y que apuntaría en esa dirección. Los investigadores hallaron en el coche además material metálico fundido que podría corresponder a una bala. Tampoco cuadran con la idea del estrangulamiento las salpicaduras de sangre halladas en la casa que compartía con Rosa. 

En cualquier caso esta hipótesis, que es la primera vez que se plantea, abre a su vez nuevos interrogantes. De acuerdo con la investigación de los Mossos d’Esquadra, ni Rosa ni Alberto llevaban encima sus armas el día del crimen. Tampoco faltaba ni una bala en sus armas reglamentarias. ¿De dónde pudo haber salido la bala entonces?

Hasta ahora Rosa y Alberto se han culpado mutuamente del crimen y han ofrecido distintas versiones sobre el mismo. Según la versión de Rosa su compañero de patrulla se presentó en su casa, le pidió que fuera al piso de arriba con las niñas y mató a Pedro. Luego la habría obligado a ayudarle a deshacerse del cadáver bajo la amenaza de hacer daño a sus hijas. 

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Alberto, por su parte, realizó su última declaración este pasado mes de agosto, a petición propia. En esta ocasión aseguró que durante una discusión Rosa aprovechó que Pedro le dio la espalda para golpearle con un objeto contundente. Él la habría ayudado a deshacerse del cadáver. Esta última versión completa sus declaraciones anteriores: siempre ha admitido haber participado en el ocultamiento del cadáver, si bien aseguraba no saber ni haber preguntado cómo lo habría matado. 

Rosa y Alberto se encuentran en prisión desde el pasado mes de mayo. Paralelamente a su detención los Mossos decidieron revisar los casos en los que ambos habían participado, entre los que destaca  la muerte de un mantero en Montjuïc, en Barcelona, el 9 de agosto 2014, cuando cayó por un terraplén huyendo de la policía.

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Además, Rosa saldrá el próximo 26 de octubre de prisión para acudir al juicio a un subinspector del cuerpo que habría mantenido una relación sentimental con ella y al que se le acusa de haber difundido una foto sexual como venganza en el año 2008.