Brigitte Macron no ejerce como primera dama 'oficial' de Francia: este es su papel

Su rol en la vida pública francesa ha suscitado polémica en Francia y, finalmente, se ha decidido que no tenga estatus propio, sino que desempeñe sus funciones institucionales de manera 'informal'

por Tu otro diario /


El papel que debe desempeñar Brigitte, la esposa del jefe del Estado, Emmanuel Macron, en la vida pública francesa ha causado en los últimos meses todo un terremoto político, después de que el presidente anunciara su intención de crear un estatus oficial para la primera dama, algo que, hasta la fecha, nunca ha existido en Francia, donde las mujeres de los presidentes han tenido mayor o menor implicación en la agenda oficial de sus maridos según su propio criterio.

Brigitte y Emmanuel Macron (Getty Images).

Brigitte y Emmanuel Macron (Getty Images).

Hemos visto a una casi 'omnipresente' Brigitte desde que se inició la campaña electoral de su marido, e incluso antes, con el ascenso político del joven economista en el Gobierno de François Hollande. No ha sido el suyo un papel discreto precisamente. Lo ha acompañado a mítines, estuvo presente en su toma de posesión y ha participado en numerosas recepciones a líderes internacionales, como al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que visitó París acompañado de -esta sí- la primera dama, Melania.

Francia y todo el mundo conocieron entonces su historia de amor, que empezó cuando él era solo un adolescente y ella su profesora en el instituto, un romance que, contra viento y marea y pese a su diferencia de edad de 24 años, arrasó con su acomodada vida de profesora, madre y esposa, según ha confesado ella en varias entrevistas a medios franceses, y que culminó con su boda.

Brigitte y Emmanuel Macron (Getty Images).

El presidente francés y su esposa, junto a sus homólogos estadounidenses (Getty Images).

SIN SUELDO, SIN CARGO Y SIN PRESUPUESTO

Emmanuel Macron se había comprometido durante la campaña electoral a aclarar el rol desempeñado por la pareja del jefe de Estado, pero la oposición popular a que obtuviera un estatus oficial ha hecho que finalmente la Presidencia se haya decantado solo por enmarcar sus labores. El Elíseo destacó en un comunicado que la publicación de su misión y de sus medios no crea "ningún derecho nuevo" para la esposa del presidente, que tampoco dispone de remuneración, de gastos de representación o de presupuesto propio.

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La carta, según la nota, tiene como objetivo solamente hacer público su trabajo y el equipo con el que cuenta, para acabar con la "hipocresía" que había rodeado hasta ahora la labor de las predecesoras. Se aclara asimismo que la pareja del presidente, a la que evita calificar de primera dama, está encargada de representar a Francia, junto al presidente, en cumbres y reuniones internacionales, en las que lleva a cabo el programa oficial propio de los consortes.

Brigitte Macron supervisa, además, los actos y recepciones oficiales que tienen lugar en el Palacio del Elíseo, y responde a las peticiones de aquellos franceses o personalidades extranjeras que quieren reunirse con ella. Recibe a diario, según el comunicado, más de un centenar de cartas, a las que se suman correos electrónicos y llamadas telefónicas, que ella responde "en su totalidad" bien por correo o por contacto personal.

Brigitte y Emmanuel Macron (Getty Images).

Una imagen de la pareja durante la campaña electoral, cuando aún no habían llegado al Elíseo (Getty Images).

APOYAR ACTOS CARITATIVOS, CULTURALES Y SOCIALES, SÍ

Entre sus labores, se encuentra también apoyar actos caritativos, culturales o sociales y, en la línea de las prioridades fijadas por Macron para su quinquenio, prestará una atención especial a las discapacidades, la educación, la sanidad, la cultura, la protección de la infancia o la igualdad de género. Brigitte Macron puede recurrir, para ejercer su trabajo, al gabinete del presidente, pero cuenta con dos consejeros destinados específicamente para ella: un director y un jefe de gabinete, además de una secretaría.

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Su protección queda en manos de los equipos de la Presidencia, y los "gastos de funcionamiento" asociados a su misión, que serán publicados posteriormente, figuran igualmente dentro del presupuesto presidencial, con un balance al final de cada mes de los actos efectuados.

Las críticas contra la oficialización de su papel habían cobrado peso en las últimas semanas desde la oposición de derechas e izquierdas, especialmente por la reciente aprobación de un proyecto de ley que prohíbe a los cargos públicos contratar a familiares. Pero fueron especialmente visibles en Internet, donde una petición lanzada en la plataforma Change.org ha recogido ya más de 316.000 firmas, que reclamaban igualmente que la cuestión sea sometida a referendo.