El amable gesto de Del Potro con Almagro después de abandonar el Roland Garros es todo un ejemplo de deportividad

El tenista murciano, Nicolás Almagro, lloraba desconsoladamente en la cancha tras verse obligado a retirarse por una lesión en la rodilla. La conmovedora lección de deportividad llegó cuando su rival, Juan Martín del Potro, se acercó a consolarle

por Tu otro diario /


El mundo del deporte vuelve a demostrar que no todo es ganar la competición y que, además de tener títulos y ser considerados estrellas, los deportistas son personas.

Roland Garros

Del Potro intenta consolar a un abatido Almagro (Captura de pantalla de un vídeo de Roland Garros/YouTube)

 

El largo proceso de entrenamiento que llevan los tenistas para lograr entrar en la clasificación del Roland Garros culmina con un mejor posicionamiento en el ránking mundial de este deporte. Todo el sacrificio se mide en la cancha, donde para los deportistas solo existen dos personas, ellos mismos y su rival.

El pasado jueves, todo el esfuerzo que había invertido el tenista Nicolás Almagro se truncó cuando, en medio de un partido muy igualado con Del Potro – los resultados eran 6-3, 3-6, 1-1 – el murciano tuvo que verse obligado a despedirse de su sueño por una complicada lesión de rodilla.

 

En ese momento, derrotado y llorando desconsoladamente, su rival, el argentino Juan Martín Del Potro, no dudó en dejar de lado su posición como rival para convertirse en su principal apoyo en la cancha.

Con el rostro lleno de lágrimas por la rabia e impotencia, el español abrazó a su compañero mientas éste le intentaba animar convirtiendo la escena en todo un ejemplo de deportividad y compañerismo que ha conmovido a todos.

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En la rueda de prensa posterior al encuentro, La torre de Tandil – como es conocido Del Potro – declaraba entender el sentimiento que invadió a su compañero en el trágico momento.

“Si hay algien que entiende de malos momentos, ese soy yo. No se lo deseo a nadie, la pena que tenía era enorme y también me dolió a mi”, comentó el tenista. “Le intenté animar diciéndole que tiene una gran familia, un hijo, que son una serie de cosas muy bonitas para disfrutar fuera del tenis durante la recuperación”.

El argentino sabe muy bien lo que es no poder hacer lo que más te gusta por problemas de salud, y es que este año es la primera vez en cinco años que Del Potro participa en el Roland Garros debido a dolencias físicas que le impedían competir.

El gesto del deportista fue muy comentado en la red, donde todos valoraban el amable gesto que había tenido con su compañero, demostrando que un rival en la pista no es un enemigo de por vida.