Descubren el curioso motivo por el que los mongoles no conquistaron Europa en el siglo XIII

El temido ejército que lideró en su día Gengis Khan había conquistado ya Asia Central y Rusia cuando, de repente, sin que hasta ahora se supiera por qué, se detuvieron en su avance, algo que había tenido desconcertados a los historiadores, que no se lo explicaban.

1 Minuto de lectura

03 de Junio 2016 / 09:13 CEST EUROPA PRESS

EPmongoles

Gengis Khan, a la izquierda, y a la derecha Benedict Wong, el actor que interpreta a su nieto Kublai Khan en la serie de televisión ‘Marco Polo’ (EP/©Netflix-Cordon Press).

© EuropaPress

La clave de este enigma la tiene un elemento natural e incontrolable. Y es que no fue la resistencia encontrada ni la fiereza del enemigo lo que obligó a retroceder a los mongoles en su camino hacia Europa sino... el mal tiempo, que puede ser la explicación de que no se adueñarán del continente en el siglo XIII, cuando su ejército se encontraba en las llanuras de Hungría, allá por 1242.

En su artículo publicado en la revista Nature, Ulf Büntgen, del Instituto de Investigación Federal Suizo, y Nicola Di Cosmo, del Instituto de Estudios Avanzados de Estados Unidos, describen un estudio basado en anillos de árboles en Hungría y registros históricos. La conclusión es que el clima resultó decisivo para impedir el movimiento de un ejército que viajaba a caballo.

Durante cientos de años, los estudiosos han estado desconcertados por la repentina retirada de los mongoles, que habían conquistado toda Asia central y Rusia, ganando todas las batallas en su camino por Europa Oriental durante los primeros años del siglo XIII, cuando abruptamente dieron media vuelta y se dirigieron de nuevo a Rusia, para no volver jamás. Además, su líder, el legendario Gengis Khan, había muerto en 1227.

Algunos han determinado que fue una decisión política de los líderes mongoles, mientras que otros han sostenido que los ejércitos de la Europa del Este estaban presentando más resistencia de la que los mongoles habían esperado. En este nuevo estudio, los investigadores sugieren que la razón podría ser, simplemente, el mal tiempo.

Los caballos utilizados por los mongoles sobrevivieron al comer la grasa vegetal que era abundante en la estepa asiática y rusa, de fácil acceso debido a varios años de buen tiempo. Sin embargo, los datos de los anillos de árboles, y alguna evidencia en los escritos históricos sugieren que el invierno de 1242 fue particularmente malo, no porque fuese demasiado gélido o nevado, sino porque fue suficientemente frío para provocar un deshielo generalizado durante la primavera, coincidiendo con la llegada de lo mongoles.

La fusión dio lugar a inundaciones, en especial en las tierras llanas y bajas de Hungría. La inundación impidió que la hierba prosperase aquella primavera y dejó a los caballos con poco que comer. Además, habría significado un montón de barro, haciendo los viajes muy difíciles. El resultado final, sugieren los investigadores, podría haber sido simplemente que los mongoles desistieron de seguir adelante simplemente porque no valía la pena.