1. home
  2. /En la red

Cuando devolver un libro es cuestión de valentía por llevarlo a la biblioteca... ¡51 años más tarde!

El usuario dejó una nota en la que lamentaba esta ‘pequeña demora’

2 Minutos de lectura
Biblioteca

El usuario dejó una nota en la que lamentaba la ‘pequeña demora’ de 51 años y aseguraba que el libro se encuentra ‘en buenas condiciones’

© vancouverpubliclibrary

En tiempos de Internet, audiolibros y libros digitales es cada vez menos habitual tomar prestados libros físicos de las bibliotecas públicas, pero hace décadas este era el único medio de muchos para curiosear y acceder a entretenimiento o a nuevos conocimientos.

Bblioteca
Hace años, las bibliotecas de algunos países aplicaban una pequeña sanción económica cuando se retrasab la devolución de los libros ©GettyImages

Ahora bien, estos libros no siempre eran devueltos en plazo y la biblioteca, en algunos países, imponía una pequeña sanción económica que aumentaba en proporción al tiempo de demora. Y es que, a veces, un despiste, la falta de tiempo o el uso del libro pueden llevarnos a devolver un libro con un par de semanas de retraso, tres o cuatro meses o incluso... ¡51 años! Este “pequeño” lapso de medio siglo es lo que ha tardado un usuario de la biblioteca pública de Vancouver ‘South Hill Branch’, Canadá, en devolver el libro ‘The Telescope’, de Harry Edward Neal.

Quizá este libro, publicado por primera vez en 1958, y que versa sobre la historia del telescopio, como su propio título indica, era tan interesante para este usuario que no quiso desprenderse de él. Quizá le daba vergüenza devolverlo y lo iba retrasando, o no podía hacer frente a la sanción económica que le hubiesen aplicado entonces. O lo que es más probable, tal vez se le olvidó devolverlo hasta que un día alguien lo hojeó y reconocio el sello inconfundible de la biblioteca de South Hill Branch.

En la primera página de libro se podía además ver la característica etiqueta donde constaba el recuento de préstamos y se observaba que el último realizado había sido el 20 de abril de 1971.

Sea como sea, el anónimo usuario acompañó el libro con una simpática nota que rezaba: “Siento mucho esta pequeña demora - 51 años -. Pero está en buenas condiciones. Gracias”. La cuenta de instagram de la biblioteca ha compartido el libro y la nota, calificándola de “dulce” y ha recordado que, gracias a la reciente eliminación de sanciones económicas por devoluciones tardías, no sería cargado ni un céntimo a este usuario despistado. Así, se consigue un mayor acceso para todos, según la entidad.

Biblioteca
©@weareoneren

No es la primera vez que ocurre algo semejante y que así lo comparte la biblioteca involucrada. Hace ahora un año, un lector anónimo de Escocia devolvió por correo ordinario a la Biblioteca Central de Paisley un libro de cocina india que había sido prestado el 1968, hacía 53 años. El libro también iba acompañado de una nota que decía: “Por favor, acepte mis disculpas por el retraso en la devolución de este libro. Adjunto un pago simbólico en reconocimiento de este descuido. Gracias”. Y es que el remitente había enviado también un billete de veinte libras esterlinas - unos 23 euros -, aunque esta biblioteca tampoco aplica ya sanciones económicas por los retrasos.