1. home
  2. /En la red

Pigcasso, el cerdo pintor más cotizado del mundo, se solidariza con Ucrania

El animal, que posee su propia galería de arte, vendió recientemente un retrato del príncipe Harry por 2.727 euros

1 Minuto de lectura
animales

Pigcasso -bautizado en honor al pintor español Pablo Picasso- ha demostrado una vez más su destreza con el pincel

© pigcassohoghero

Más de veinte días después del inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania, el drama humanitario se hace cada vez más doloroso. Y a medida que crece el descrédito y la indignación también lo hacen las muestras de solidaridad. Uno de los últimos en mostrar su apoyo ha sido el popular cerdo pintor llamado Pigcasso, el primer animal que cuenta con su propia galería de arte, y que dirigido por su orgullosa dueña, Joanne Lefson, de 49 años, de Franschhoek (Sudáfrica), ha pintado una profunda obra de arte que incluye los colores ucranianos.

Pincel en boca, el animal, que recientemente pintó un retrato abstracto del Príncipe Harry por el que se llegó a pagar 2.727 euros, dibujó una cara infeliz en rojo rodeada por los colores de la bandera de Ucrania, lo que le pareció simbólico. “Fue un momento muy profundo para mí cuando Pigcasso eligió el rojo para dibujar una cara infeliz porque es el color de Rusia. La cara infeliz también simboliza la guerra y la devastación que está teniendo lugar en Ucrania”, afirmó su dueña.

Sus comienzo como pintor

Cuando Lefson rescató al animal del matadero en el que estaba destinado a morir y lo llevó a su santuario de animales pensó varias opciones para mantenerlo entretenido puesto que, asegura, “los cerdos son animales muy inteligentes”. Le proporcionó balones de fútbol, pelotas de rugby y unos pinceles que se habían usado en la obra del granero. “Se comió o destruyó todo a excepción de esos pinceles”, detalla su dueña en unas declaraciones recogidas por el portal informativo India.com.

La mujer decidió aprovechar ese aparente interés y le proporcionó pintura no tóxica para niños y el resultado no podía ser más sorprendente. El cerdo incluso aprendió a firmar sus obras plantando su hocico en el papel. Lo que vino a continuación fue una popularidad cada vez mayor con cada obra que publica. No cabe duda de que Pigcasso vale su peso en oro.