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¿Bañarse en lagos helados en invierno? La rutina que ha convertido a esta chica en ‘influencer’

Comenzó a hacer esta curiosa práctica cuando tenía tan solo 5 años y en compañía de sus padres

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Se sumerge en aguas gélidas cada día

Elina Makinen se sumerge en aguas gélidas al menos dos veces al día

© elinamae

Elina Makinen es una asesora fiscal de Finlandia que está arrasando en las redes sociales con una peculiar rutina que practica cada mañana y cada noche: ¡nadar en agua congelada durante al menos seis minutos! Algo impensable para el común de los mortales (sobre todo en invierno) a ella la llena de energía cuando sale el sol y la relaja tanto cuando anoche que logra dormir toda la noche de un tirón.

@elinamae

Jamming ❄️❄️💙

♬ Rock With Me - Inverse
 

Desde que Elina decidió subir a las redes cómo cava un agujero en un lago helado o quita un enorme bloque de hielo para después sumergirse en las gélidas aguas, su insólito hobby le ha hecho triunfar literalmente en TikTok, donde uno de sus vídeos ha llegado a superar la friolera (nunca mejor dicho) de 46 millones de reproducciones. Increíble. Se ha convertido, por tanto, en toda una influencer que acapara ya 1,5 millones de seguidores solo en esa red social.

Comenzó a nadar en lagos helados cuando tenía tan solo cinco años y lo hacía en compañía de sus padres, también grandes aficionados a esta curiosa práctica que, según explica Elina en una entrevista en la revista Insider, es más común de lo que podría parecer en Finlandia: Es “nuestra versión de yoga o meditación que proporciona tanto tranquilidad como un subidón de endorfinas”.

 

De hecho, asegura que es beneficioso para su salud, puesto que no solo la circulación de la sangre va mucho mejor, sino que nunca enferma, ni siquiera de un simple constipado, en los meses de más frío: “Solo tengo gripe después de la temporada de invierno, cuando tomo un descanso de dos semanas de nadar en el hielo”, afirma con rotundidad.

Eso sí, por buena que pueda ser para ella y a pesar de que sea algo muy común entre los finlandeses, Makinen es consciente de que no es algo que pueda hacer todo el mundo: “Definitivamente tienes que conocerte a ti mismo y a tu cuerpo”, apunta. “Para mí, está bien temblar un poco, mientras que a otras personas les gusta sudar cuando hacen ejercicio”, pero reconoce que sumergirse en agua helada puede ser peligroso para muchas personas, ya que puede provocar tetenia, una grave afección en la que el corazón se congela y deja de latir.

No es el caso de su familia, ya que a todos les encanta sumergirse en aguas gélidas. “Es nuestra actividad de unión”, reconoce Elina. ¿Te imaginas llevar a cabo esta práctica con tus padres, con tu suegra o con la abuela? Reuniones familiares que son, sin duda, impensables en zonas más cálidas.