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Un mensaje ‘secreto’ en un café: la clave para salvar a una adolescente en apuros

La estudiante estaba sentada en uno de los locales de Starbucks cuando un desconocido se acercó a ella

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Cafetería

Una de las camareras prestó atención a la escena y echó una mano a la estudiante

© Brandi Roberson

Una de las cafeterías que la cadena Starbucks posee en la localidad Corpus Christi (Texas, Estados Unidos) se ha convertido en todo un ejemplo debido al gesto que una de sus trabajadoras tuvo con una adolescente que estaba en el local. Su mensaje secreto en una de las tazas fue clave para saber si la estudiante estaba en peligro.

La joven, de 18 años, estaba sentada en una de las meses de la cadena de cafeterías cuando un hombre entró, se acercó a ella y, según los testigos, comenzó a hablarle con cierta insistencia. Una de las camareras observó con atención lo que estaba ocurriendo: el desconocido no había entrado con la joven y dedujo que, probablemente, no lo conocía.

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La camarera se acercó a ella con una excusa para darle un vaso en el que había escrito el mensaje ©GettyImages

Un mensaje ‘secreto’

La escena le llevó a pensar que la chica podría estar en peligro así que tomó una decisión. Se acercó hasta la mesa donde estaba la estudiante y le dio un vaso de papel: “Toma, un chocolate caliente de regalo. Alguien olvidó recogerlo”. En realidad, era una estrategia ya que en el recipiente había escrito el siguiente mensaje: “¿Estás bien? ¿Quieres que intervengamos? Si es así, quita la tapa”.

La joven echó un vistazo alrededor y vio que todos los trabajadores estaban pendientes de ella y listos para intervenir si era necesario. Sin embargo, a pesar de que el hombre era bastante ruidoso, no se encontraba en peligro y así se lo hizo saber a los empleados que estaban dispuestos a ayudarla.

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Todos los trabajadores estaban pendientes de la joven y listos para intervenir si lo necesitaba ©GettyImages

El agradecimiento de la madre

Brandi Roberson, su madre, compartió en Twitter y en Facebook la imagen del vaso de papel que recibió su hija para agradecer el gesto que la camarera de Starbucks había tenido con su hija velando por su seguridad: “Me contó que todo el equipo estuvo cuidando de ella durante el resto del tiempo que permaneció allí. Esto reafirma mi fe en la humanidad. Gracias”.

Quiso, además, hacer pública la historia para inspirar a otras compañías para que formen a sus empleados y éstos sepan cómo garantizar la seguridad de quienes visiten determinados establecimientos públicos.