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La esquela de una mujer de 103 años arrasa en las redes debido al tajante mensaje para algunos familiares

La última voluntad de Clotilde contenía una petición que se ha convertido en todo un fenómeno viral

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Mensaje viral

De un tiempo a esta parte es posible encontrar peculiares mensajes en estos avisos fúnebres

© GettyImages

A pesar del paso del tiempo y de los avances, las esquelas siguen conservando su rincón en muchos periódicos de papel. Unos avisos que han ido cambiando y en los que, a pesar del carácter serio del anuncio, hemos podido leer frases con ciertos toques de humor. La de Clotilde, sin embargo, contenía un dardo para algunos de sus familiares: motivo por el que se ha hecho viral.

Clotilde falleció el pasado 19 de enero en Vigo tras haber vivido 103 años. Su esquela fue publicada en uno de los diarios de la ciudad, el Faro de Vigo, y contiene los elementos básicos de estos avisos: la petición de sus allegados, el velatorio en el que se encontraba y la hora elegida para celebrar la misa de su funeral.

Sin embargo, si leemos hasta el final encontraremos la última voluntad de Clotilde en la que realiza una petición: “Familia que no se ha preocupado durante estos años que no se molesten en venir”. Una reflexión que se ha hecho muy popular en las redes sociales porque son muchos los que comparten su punto de vista: ¿para qué se van a despedir de ti aquellos que no estuvieron contigo en vida?

Mensaje viral
La reflexión ha sido compartida por muchos usuarios que tienen el mismo punto de Clotilde ©Faro de Vigo

Mensajes de todo tipo

Lo cierto es que no es la primera vez que las esquelas van acompañadas de este tipo de mensajes. En el mismo periódico, hubo quien dejó claro: “Hermanos y familia que no se han preocupado en todos estos años, que no se molesten en venir”. Otras, sin embargo, cuentan con algunas notas de humor como la de María Rodrigo Molino: “Para un día que salgo en una esquela y no me veo”.

Los hay que, sin embargo, dejan curiosos encargos para sus familias y amigos. Un fallecido les pidió que su despedida se convirtiera en una celebración que, además, estaba financiada por él mismo y una mujer dejó claro que no quería que sus conocidos llevasen flores al “acto alegre de despedida: no se admiten. Donen su importe a una ONG”.