1. home
  2. /En la red

La palabra ‘imposible’ no existe para Albie, el niño con un pie amputado que conquista montañas

Nació con el peroné más corto de lo normal y tuvieron que operarle cuando tenía poco más de un año

2 Minutos de lectura
Albie Jr. Thomas

Albie, de 4 años, ha subido al Pico Snowdon, el más alto de Gales y sueña con participar en los Juegos Paralímpicos

© GettyImages

La palabra “imposible” no está en el diccionario de Albie. Las cosas no han sido fáciles para él desde su nacimiento: llegó al mundo con una malformación por la que tuvieron que amputarle uno de sus dos pies. Esto no ha sido impedimento para llevar una vida tan normal como emocionante: junto a su padre acaba de batir un récord en una de las montañas más altas de Reino Unido.

Cuando Albie Jr. Thomas nació, los médicos le diagnosticaron hemimelia peronea: tenía un peroné más corto de lo normal. Aquella diferencia de cinco centímetros provocaba, al mismo tiempo, que su pie izquierdo estuviera deformado. Razones por las que, cuando tenía un año y tres meses, pasó por el quirófano: era necesario amputarle la extremidad.

El Pico Snowdon

A pesar de ello, Albie aprendió a caminar sin el pie izquierdo y cuando tenía dos años hizo lo propio con la pierna protésica que le pusieron. Desde entonces, su vida se ha convertido en una carrera llena de constantes obstáculos que él ha ido superando poco a poco. Hacemos este símil deportivo porque el sueño del pequeño pasa por de convertirse en un atleta paralímpico.

Ya ha demostrado que conseguirlo está en sus manos. Hace unos días, junto a su padre, subió el Pico Snowdon: con una altura de 1.085 metros, es el más alto de Gales (Reino Unido). Albie escogió el camino más complicado para coronar la montaña, una vía apta para montañeros experimentados. Sin embargo, el pequeño completó el reto en cinco horas (tiempo en el que subieron y bajaron) y, con cuatro años, se convirtió en la persona más joven en culminar la ascensión.

Los Juegos Paralímpicos

El deporte es la pasión de Albie. Su padre es consciente de ello y por eso, le brinda todo su apoyo. Daniel tenía una carpintería que ha dejado a un lado para construir un gimnasio y un centro de fitness en los que el niño pueda entrenar para alcanzar el objetivo de representar a su país en los Juegos Paralímpicos: “Mientras quiera ir, voy a ayudarle a hacerlo. Todo lo que se proponga hacer, lo haremos. Tengo grandes planes: vamos a viajar juntos a hacer senderismo y a correr alrededor del mundo”.