1. home
  2. /En la red

Un chico con autismo enseña a una anciano de 101 años a bailar hip hop

Acudió a visitar a su bisabuela a la residencia y acabó conquistando con su vitalidad a todos los residentes

1 Minuto de lectura
baile anciano

Don ejecutando e imitando los pases de baile que Ollie le indicaba

© The Yelverton Residential Home

La vida puede ser maravillosa y esto que le vamos a contar a continuación es una buena prueba de ello. Ollie Venning, un joven de 17 años con autismo, acudió a visitar a su bisabuela a una residencia de Plymouth en el Reino Unido y allí acabó enseñando a bailar hip hop a uno de los residentes, un anciano de 101 años, protagonizando ambos una improvisada coreografía que ha enamorado a las redes.

La abuela de Ollie pidió a su nieto que le bailara un poquito, y al verle bailar, Don, que así es como se llama el otro protagonista de esta historia, decidió seguirle los pasos. Soltándose de su andador, el anciano, no dudó en ejecutar los mismos movimientos que Ollie, del que le separan más de 80 años, para sorpresa de sus compañeros de su residencia y de sus cuidadoras.

“Don fue increíble. No podía creer que tuviera 101 años, tenía mucha soltura con los movimientos. Me hizo sentir bien verlo a él y a todos allí felices” ha declarado Ollie al diario británico Daily Mail.

Orgulloso de haber podido entretener un ratito a todos los ancianos del centro, Ollie explicaba que hacía más de un año que no veía a su bisabuela debido a la restricciones del COVID, algo que le había sumido en una profunda tristeza. “Debido al coronavirus no he tenido la oportunidad de ver a una de mis mayores fans: mi bisabuela”, explicaba el joven, asegurando que a su bisabuela le encanta verle bailar.

Para Ollie la música ha sido un pilar fundamental en su vida. Como hemos señalado anteriormente tiene autismo y también sufrió acoso escolar durante algunos años . Un día frente a la televisión encontró la salida, unos concursantes de Got Talent le dieron la inspiración y el empujón que necesitaba para lanzarse a bailar hip hop. Se apuntó a clases y ahora vive por y para el baile gracias a ello ahora se siente feliz, una alegría que contagia allá por dónde va.