1. home
  2. /En la red

Angie, la ‘influencer’ virtual que desafía a la cultura de la belleza china con sus naturales imperfecciones

Detrás de ella está Jesse Zhang, el director de una empresa de animación que pensó que sería divertido crear un personaje como la gente real

2 Minutos de lectura
Influencer virtual china

Sus seguidores afirman que ofrece un soplo de aire fresco en un país donde la demanda de cirugía plástica no para de crecer

© Douyin: Axi Angie

En otoño de 2020, las redes sociales de China dieron la bienvenida a una nueva influencer: Angie. Una joven que no responde al patrón típico de estos perfiles porque ni siquiera es una persona real. Se trata de una creación virtual firmada por Jesse Zhang que se ha convertido en una alternativa diferente. ¿La razón? Desafía los estándares de belleza en China con sus naturales imperfecciones.

Sus seguidores afirman que ofrece un soplo de aire fresco en un país donde la demanda de cirugía plástica no para de crecer, igual que lo hacen las aplicaciones de belleza que crean filtros para generar versiones mejoradas de uno mismo. Detrás de Angie está Jesse Zhang, director de una empresa de animación con sede en Shenzhen, la ciudad que conecta a Hong Kong con el territorio continental.

Su creador pensó que sería divertido crear un personaje virtual natural y con imperfecciones… como la gente real. Jesse Zhang buscaba un perfil que ayudase a la gente a ser más positiva con su imagen: el proceso creativo comenzó en julio de 2020 y tres meses después publicó el primer vídeo en Douyin (el alter ego de TikTok en China). Tiene más de 280.000 seguidores, pero, de momento, no van a explotar esa vía por muy dispuesta que esté su audiencia: en la citada plataforma, los fans a menudo apoyan a los creadores de contenido favoritos enviando dinero durante las transmisiones en vivo.

Influencer virtual china
La normalidad que exhibe Angie es su gran atractivo, pero también se ha convertido en una fuente de críticas ©Douyin: Angie

La naturalidad de Angie

Aunque sea convencionalmente guapa, Angie es natural: ni posa con ropa de diseñadores ni hace campañas de publicidad ni promociona nuevas canciones. Luce camisetas blancas sencillas, bebe Coca-Cola y bosteza. En sus vídeos es posible apreciar sus dientes torcidos o las imperfecciones de su piel como las rojeces y los granitos.

La normalidad de la vida de Angie es su gran atractivo, pero también se ha convertido en una fuente de críticas, ya que algunos usuarios no aprueban la forma de sus muslos o su acné. Esta dualidad es un fiel reflejo del debate reinante en China sobre los estándares de belleza en el que ya se aprecian indicios de una corriente de cambio. Y esta influencer virtual es el mejor ejemplo de ello: no en vano, es más fácil que muchas niñas y mujeres chinas se sientan identificadas con ella antes que con otras tan perfectas que no parecen reales.