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Pánico en el zoo: un cocodrilo atrapa a una cuidadora ante un grupo de niños que celebraban un cumpleaños

El padre de uno de los menores saltó al recinto vallado del animal para ayudar a la mujer

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Zoo de Utah, Estados Unidos

El cocodrilo atacó a la cuidadora mientras esta le daba comida

© Scales and Tails Utah

Una fiesta de cumpleaños infantil en el zoo. Lo que se presentaba como el día perfecto para este grupo de niños de 5 años de Utah, en Estados Unidos, acabó siendo una pesadilla. Cuando los menores estaban tras el cristal que los separaba del recinto de los cocodrilos, una cuidadora entró para alimentarlos y, de repente, uno de ellos se lanzó a la mujer y le enganchó el brazo con sus imponentes fauces.

Lindsay Bull
Lindsay Bull, la trabajadora del zoológico atacada por un cocodrilo ©Scales and Tails Utah

El padre de uno de los niños comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero consciente de que no daba tiempo a que nadie con los medios adecuados llegara lo suficientemente rápido, no dudó en saltar el cristal para ayudar a la trabajadora del zoológico. Mientras, niños chillando y adultos que se apresuraban a apartarlos de la escena para que no vieran lo que se presagiaba como un trágico final.

Entretanto, el héroe anónimo se subió encima del cocodrilo para hacer presión sobre su costado y que se viera obligado a abrir la boca. Lo consigue y, por fin, la cuidadora puede sacar su mano. Aturdida por lo ocurrido, es sacada por otro visitante de la piscina a la que le había tirado el cocodrilo. El hombre que se lazó a rescatarla seguía en peligro.

Aún encima del animal, imploraba ayuda: “¿Qué debo hacer ahora?”, preguntaba. Entonces, fue la cuidadora quien le ayudó a él y le dio las indicaciones necesarias para apartarse sin sufrir daños. Dos largos minutos después, también él consiguió salir. Acto seguido, la trabajadora fue trasladada a un hospital, donde tuvo que ser intervenida de urgencia.

Afortunadamente, el pronóstico es bueno y parece que la mujer recuperará completamente la movilidad en la mano. Todo gracias a la valentía de un hombre, Donnie Wiseman, de 48 años, que disfrutaba de lo que hasta ese momento era un día placentero en el zoo junto a su esposa (con quien se acababa de casar) y el hijo de esta. Un acto admirable en el que puso en juego su propia vida.