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Perritos calientes, un refresco y... una propina inimaginable: ¡más de 13.000 euros para las camareras!

Un cliente anónimo dejó esa cantidad a las ocho camareras de un bar de Estados Unidos reconociendo así el duro trabajo que realizan a diario

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Una propina de miles de euros

La cuenta rondaba los 30 euros después de pedir dos perritos calientes, patatas fritas, un refresco, una cerveza y un chupito

© GettyImages

El ‘Stumble Inn Bar & Grill’ es un modesto establecimiento ubicado en la ciudad de Londonderry, en el estado estadounidense de New Hampshire, que vivió un hecho insólito el pasado 12 de junio. Una historia de las que ayudan a recuperar la fe en la humanidad: un cliente se sentó a consumir y cuando se levantó dejó tras de sí un bonito regalo. Y es que tras degustar la comida y la bebida, su propina fue de 13.440 euros.

Aquel era un sábado más en New Hampshire cuando el cliente en cuestión se sentó en la terraza del citado bar. En ese momento vio cómo una de las camareras llevaba en su bandeja unas patatas fritas y pensó que formarían parte de su pedido al que añadió un par de perritos calientes, un refresco, una cerveza y un chupito. Pidió la cuenta (31,08 euros) y se fue no sin antes dejar un misterioso mensaje para la trabajadora que le había atendido.

Una propina de miles de euros
Las trabajadoras decidieron compartir la cifra con el personal de cocina y ahora la mayoría de todos ellos se podrá ir de vacaciones ©GettyImages

Identidad anónima

Según ha explicado Mike Zarella, el propietario del ‘Stumble Inn Bar & Grill’, le dijo: “No lo gastéis todo en una sola cosa”. La camarera no entendió por qué le decía aquello así que el generoso cliente le dio un par de pistas más y fue entonces cuando reparó en la propina que les había dejado: 13.440 euros. No se lo podía creer: “Cuando miró hacia abajo, se quedó completamente sorprendida. Ella dijo: Dios mío, es una locura. Junto a sus compañeras se acercaron al hombre para agradecerle el gesto”.

El protagonista de esta historia ha pedido que su identidad se mantenga en secreto. Igual que permaneció su gesto: su paso por el bar se produjo el 12 de junio, pero el dueño del establecimiento no lo hizo público hasta el 21 del mismo mes. Querían comprobar que aquel generoso gesto era real. Y así fue.

 

Stumble inn had a very generous customer.we thank you for your generosity .

Posted by Michael Zarella on Monday, June 21, 2021

Repartido entre todos

Aunque la cantidad estaba destinada a las ocho camareras, éstas decidieron compartirla con los cuatro miembros del personal que trabajan en la cocina. El dueño, no obstante, declinó su parte y la repartió entre sus empleados. Buena parte de ellos han confesado que invertirán este dinero extra en unas vacaciones de verano que de otro modo no podrían permitirse.

Días después de aquello, el hombre regresó regularmente al ‘Stumble Inn Bar & Grill’ y Mike Zarella quiso hablar con él: “Me acerqué, me senté, le di las gracias y le dije: ¿Estás seguro? Porque estamos incómodos con esta cantidad de dinero. Si hubiera cometido un error y hubiera pedido que se lo devolviera, lo habríamos hecho, pero él me respondió: ‘Quiero que tengan ese dinero’. Añadió que trabajamos muy duro y que él solo quería hacer algo bueno”.