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Azul Místico, de azafata de altos vuelos a triunfar como ‘youtuber’: ‘Los aviones son lugares muy sucios’

Esta joven granadina dejó su trabajo en Emirates para enfocarse en su pasión por viajar y ahora publica su primer libro en el que recoge sus aventuras

4 Minutos de lectura
Anita Hernández cuanta con casi 400.000 seguidores

Azul Místico triunfa como trotamundos en YouTube

© Azul Místico

Azul Místico acumula en su canal de ‘YouTube’ más de 24 millones de visualizaciones y casi 400.000 seguidores, unas cifras que la convierten en una de las ‘youtubers’ de viajes más populares. Detrás de este nombre tan ‘espiritual’- que hace referencia a una canción de rap- se esconde Anita Hernández, una joven granadina de 28 años graduada en Bellas Artes que un día decidió dar un giro de 360 grados a su vida y probar suerte como azafata de Emirates.

Durante casi dos años dio la vuelta alrededor del mundo, visitando lugares inimaginables y viviendo experiencias que serían la envidia de cualquiera (y otras no tanto). Pero tras recalar en más de 50 países y hacer 1.000 horas en vuelos, Anita dejó su trabajo de azafata para enfocarse en su labor como ‘youtuber’.

Azul Místico, al azafata de YouTube
Azul Mítico, una ‘youtuber’ aventurera que recorre el mundo ©Azul Mísitico

En la plataforma de vídeos triunfa un contenido en el que no solo sumerge a sus seguidores en diferentes culturas y países, sino que también despierta la curiosidad desvelando secretos y curiosidades de los lugares más recónditos. Ahora, la joven ha publicado su primer libro Postales desde el aire: Todo lo que viví y viajé como azafata de vuelo, un obra en la que invita a ‘volar’ con ella y recorrer su experiencia como azafata. En TU OTRO DIARIO hemos hablado con ella.

Tu afán por viajar nace ya cuando eras pequeña con los viajes que hacías con tu familia en autocaravana, ¿Qué recuerdos tienes de esas aventuras?

¡Muchísimos! Viajábamos sin planes, decidiendo sobre la marcha dónde parar y en qué dirección seguir después. Solíamos parar en pueblos muy poco conocidos y acabábamos conociendo a gente y descubriendo rincones maravillosos y totalmente inesperados. Mi hermano y yo nos quedábamos dormidos en carretera viendo películas en un portátil antiguo, y al despertar automáticamente mirábamos por la ventanilla y preguntábamos: “¿En qué país estamos?”.

¿Y cómo una estudiante de Bellas Artes toma la decisión de embarcarse como azafata de vuelo para Emirates?

Por pura casualidad. Me encantaban los idiomas y viajar, y tenía algo de experiencia en el sector turístico... y una compañera de universidad me dijo que me pegaba mucho ser azafata. Así que me picó la curiosidad y dije: ‘¿Por qué no probar?’.

¿Cuántas horas has hecho en vuelos?

Más de 1.000. Creo recordar que la media eran unas 80 o 90 horas al mes... aunque bueno, eso no incluye las horas de embarque, retrasos, desembarque... dentro de un avión he pasado bastantes más de las que quedaron registradas.

¿Qué era lo peor de tu trabajo? ¿Y lo mejor?

Lo peor, el cansancio y el jet lag, sobre todo en los vuelos a Asia. Lo mejor, la cantidad de lugares increíbles que me permitió conocer (¡después de haberme echado una siesta en el hotel, claro!).

¿Cuál es el país que más te ha sorprendido y por qué? ¿Y un lugar al que no te gustaría volver?

China y Japón fueron los que más me sorprendieron, sin duda, por el choque cultural. Además, ambos son muy diferentes entre sí, y por más que te hablen de ellos y veas fotos y vídeos, cuando llegas allí y los visitas en persona el impacto sigue siendo brutal.

No hay ningún lugar al que no volvería... Si bien es cierto que no reservaría unas vacaciones a muchos de ellos, porque prefiero descubrir destinos nuevos o volver a alguno de mis favoritos, creo que siempre es interesante salir de casa y todos los lugares tienen algo que enseñarnos.

¿Qué es lo más raro que has visto hacer a los pasajeros? ¿Has vivido alguna situación de ‘tierra trágame’?

Hacer yoga en medio del galley, utilizar el lavabo como váter, o cambiar pañales encima de la mesilla donde comen después. A veces a bordo se viven situaciones muy incómodas, y en más de una ocasión he deseado poder ser invisible, o encerrarme en un baño y que dejasen de tirarme de la falda para llamarme, o de gritarme porque querían pollo y no ternera. Momentos así he vivido muchos, pero creo que vergüenza no he llegado a pasar nunca...

La ‘youtuber’ publica su primer libro ©Azul Místico/Literatura Random House

¿Cómo ha sido esta experiencia de escribir un libro?

Ha sido complicado, porque la inspiración viene en los momentos menos apropiados y a veces me cuesta abrirme de esa forma. Pero a la vez ha sido muy liberador poder plasmar mi historia y mis ideas en un solo lugar. El proceso fue duro, sobre todo el no saber cómo lo recibiría el público, pero estoy muy contenta y ha sido una experiencia increíble.

¿Tenías claro desde el principio que querías enfocarlo de esta forma e incluir cartas así como algunas de tus ilustraciones?

Las postales fueron una de las primeras cosas que decidí sobre el libro, creo que le dan un toque muy humano y personal, pero las ilustraciones fueron surgiendo más sobre la marcha. Quería que fuese un libro muy personal, así que me tomé la libertad de ir incluyendo lo que me parecía necesario o interesante en cada momento de la historia.

Antes de la pandemia, se hizo viral un vídeo de Naomi Campbell siguiendo todo un ritual de limpieza en su asiento de avión. Y mucha gente la criticó en su momento por ser exagerada... ¿Está realmente limpio un avión?

Los aviones en general son lugares muy sucios. Si bien el aire se filtra constantemente, eso es prácticamente lo único “limpio” que hay a bordo. Las aerolíneas pagan muchísimo dinero por tener los aviones aparcados entre vuelos, por lo que las limpiezas a veces se hacen muy rápido (aspiradora, baños, y listo) y si es un turnaround rápido, no se limpian las mesas, reposabrazos, bolsillos, pantallas... Todos nos hemos encontrado alguna vez una servilleta usada en el bolsillo, o la nariz de algún niño marcada en la ventanilla. De hecho, dicen que el asiento del váter de los aviones suele estar más limpio que las propias mesillas...Yo no viajo como Naomi, pero sí que le paso una toallita desinfectante a los reposabrazos y la mesilla, por si las moscas.

Viajar a día de hoy sigue siendo difícil por la situación actual, ¿cómo te ha afectado y cómo has adaptado tu contenido a estos tiempos de pandemia?

Ha sido un golpe duro para los creadores de contenido de viaje, y nos ha tocado adaptarnos, como a todo el mundo... pero la audiencia lo ha entendido y lo ha recibido muy bien. Además, creo que a la gente tampoco le apetecía ver contenido de viaje sabiendo que no podían salir de sus casas, así que me adapté, como todo el mundo. Conté curiosidades de lugares remotos usando vídeos y fotos ya existentes, visité destinos más locales cuando estuvo permitido...

  

¿Cuál sería el primer gran viaje que te gustaría hacer cuando todo acabe?

Azores, México, Costa Rica, Filipinas... ¡hay tantos lugares que quiero descubrir cuando esto acabe, que me va a costar decidir por cual empezar!

Ahora te has mudado de vuelta a España, ¿tienes entre manos algún proyecto de futuro que puedas adelantar?

Quiero aprovechar estos primeros meses para disfrutar de mi tierra y de mi familia, y para descansar un poco entre vídeo y vídeo. Me he planteado empezar algún proyecto artístico para poder desconectar un poco de redes y mantenerme en contacto con mi instinto creativo, incluso he pensado en estudiar cerámica o diseño de interiores... pero creo que por ahora voy a seguir con mis vídeos y me voy a dejar llevar, como suelo hacer.