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De periodista de TV a poner en forma a millones de personas: entrevistamos a Susana Yábar, reina del ‘fitness’

Tiene cuatro canales de YouTube en varios idiomas en los que cuenta con casi cinco millones de suscriptores y, además, ha escrito un libro y creado su propia línea de ropa

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Susana Yábar tiene casi cinco millones de suscriptores en sus canales de YouTube, especializados en fitness

© Imagen cedida por Susana Yabar

Con casi cinco millones de suscriptores en YouTube, Susana Yábar es toda una reina del fitness que ha ayudado a cambiar el estilo de vida de cientos de mujeres. La pasión de esta periodista de carrera era la televisión, medio en el que trabajaba y en el que se imaginaba el resto de su vida, hasta que se cruzó en su camino Stanley Sarpong, que le mostró el inmenso potencial de esta red social de vídeos y quien hoy es su socio. Juntos abrieron un canal y, lo que comenzó siendo algo a lo que se dedicaban solo en su tiempo libre, acabó por convertirse en la gran apuesta de sus vidas. YouTube “es el motor” del que parte el contenido, como dice Yábar, pero a todos esos millones de seguidores “hay que darles más”. Y ese “más” va desde calendarios de entrenamiento privados a un libro, El Reto Mariposa, que ha escrito con Stanley, pasando por la creación de su propia firma de ropa deportiva, Funfitt, que se vende en Europa, en Estados Unidos y en Sudamérica. En TU OTRO DIARIO hemos hablado con ella sobre sus inicios, su trayectoria y sus proyectos.

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Abrió en 2014 Funfitt, su canal de YouTube y seis meses después comenzó a crecer enormemente hasta convertirse en uno de los más seguidos en el mundo hispanohablante ©Imagen cedida por Susana Yabar

¿Cómo te sentiste cuando te diste cuenta de que por fin ibas a poder vivir de los contenidos que subes a Internet?

Seis meses después de abrir el canal de YouTube, tuvimos nuestros primeros ingresos (me acuerdo porque YouTube no te paga hasta que llegas a tener 75 euros en la cuenta). Tardamos seis meses en tener nuestros primeros 75 euros. Nos hizo tanta ilusión que los sacamos, nos los pusimos Stanley y yo alrededor de la cara, nos hicimos fotos y se las mandamos a nuestras familias. Fue muy rápido de ese junio [que obtuvieron los primeros ingresos] a octubre y duplicamos los suscriptores. Y obviamente es un proceso que vas viendo económicamente que subes, pero que ves también el potencial. Ya ves que no paran en subir los suscriptores, que la gente se empieza a unir, que empiezan marcas, que por ahí empiezas a pensar en nuevos productos y te los compran... O sea que es progresivo, pero sí que hay un momento, que yo creo que fue de ahí, que pegó un salto.

¿Te presentas como ‘influencer’?

No. No me gusta la palabra youtuber, creo que no describe lo que hago; tampoco me gusta decir ‘soy influencer’ porque me suena raro. Me cuesta un mundo definir qué es lo que hacemos. Más que decir que soy influencer, digo que tenemos cuatro canales en YouTube de deporte para mujeres. Es verdad que influyes, y en ese sentido influencer sería una buena palabra, pero a veces siento que no tiene tan buenas connotaciones, que pueden influir para bien o para mal.

¿Tienes relación con alguna de tus seguidoras? ¿Cómo es tu contacto con ellas?

Es diario porque tenemos, por ejemplo, tenemos un programa de pago en el que hay una comunidad creada que ellas hacen llamar funfitteras porque es el nombre de nuestra empresa, que se llama Funfitt. Están ahí diariamente y tú estás comunicándote con ellas. Intento contestar a todos los mensajes, aunque ya no puedo tanto como antes, pero cada día le dedico tiempo a saber cómo piensan. De muchas de ellas sé sus nombres. Hay, en concreto, una chica que no es que tenga tanta confianza con ella como con otras, pero que me pidió ser la madrina de sus gemelas. Y con algunas que me he visto en persona, pues obviamente, la relación es mayor. Algunas colaboran con nosotros en proyectos; por ejemplo, en el libro que hemos publicado contamos con una funfittera que hizo todas de las ilustraciones del libro. Preferimos contar con ellas cuando necesitamos un perfil concreto.

Creadores del canal de YouTube Funfitt
Susana Yábar abrió Funfitt en YouTube junto a Stanley Sarpong, su socio ©Imagen cedida por Susana Yábar

¿Conoces alguna historia personal de chicas a las que hayas ayudado a cambiarles la vida?

En uno de los programas que hacemos privados, uno sobre el libro del Reto Mariposa, hicimos una llamada de testimonios por Zoom y entrevistamos a una chica que está en una silla de ruedas. Le habían dicho que no iba a poder volver a caminar y empezó a buscar ejercicios nuestros para hacer sentada, para brazos. Empezó con eso y luego dijo, “ahora voy a hacer uno de abdomen”, “ahora voy a hacer otro”, ahora… Bueno, pues ahí estaba de pie y se nos puso a bailar. Empezó a llorar, diciendo “he vuelto a andar por vosotros, la vida me ha cambiado”. Estábamos todos llorando. Esto fue hace dos meses.

En esa misma llamada, encontramos el testimonio de una chica que es obesa y sin poder levantarse de la cama. Buscó también ejercicios para hacer desde la cama encontró uno en el que yo estaba en una cama, en Bali -nada que ver- y ella lo aplicó a su vida tan terrible. Tantos años en la cama y ahora pesa unos 50 kg.

Qué le dirías a un adolescente que dice que de mayor quiere ser ‘youtuber’?

Yo de primeras a un niño jamás le diría que tienes que ser youtuber. Tienen que estudiar, tienen que hacer los pasos más tradicionales para que amueblen su cabeza. ¿Quieren hacerlo al mismo tiempo? Bien, por qué no, pero yo no sería la persona que se lo recomendaría. A mí no me gustaría influenciar a ningún niño que hiciera nada que no sea lo que tienen que hacer, que es estudiar, y después el día de mañana, puues a lo mejor surge, como me ha pasado a mí. Pero no, no veo tan bien que a un niño le pongas delante de la cámara.

Influencer
Yábar ha creado su propia firma de ropa deportiva, Funfitt, que se vende en Europa y en América ©Imagen cedida por Susana Yabar

¿Qué es lo mejor y lo peor que te ha dado esta profesión?

Va a sonar fatal, pero es que no hay peor. Lo mejor, aprender. Me ha ayudado a ser mejor persona; quieres ser mejor persona porque tienes chicas detrás que te empiezan a decir que les inspiras, que les gusta lo que haces. Por eso, lo mejor que me ha dado es la independencia, el querer ser mejor y ponerle más ganas… Y luego la satisfacción de ver que muchas mujeres en el día a día a las que has ayudado a cambiarle la vida. Hay muchas mujeres que tienen autoestima súper baja, o bien porque tienen muchos kilos, o bien porque no se sentían independientes. Hay muchas mujeres que les das un empujón para de repente sentirse la primera, sentirse queridas por ellas mismas. Eso es muy superbueno.

En cuanto a lo malo... es que no sabría decirte. Quizá, los primeros años, cuando hacía muchas horas y trabajaba de lunes a domingo y hasta mis padres me decían “hoy no vas a trabajar”. Y yo decía, “no, pero solo voy a hacer esto...” Me lo tomé tan en serio que trabajaba de lunes a domingo.

¿Puedes decir que eres más libre o al ser tu propia jefa es casi al revés?

Me siento más libre porque al final yo decido qué quiero o no quiero hacer. Cuanto más hagas, más cuanto más esfuerzo le pongas, como en cualquier negocio, tendrás más resultados, pero si necesito parar, lo hago. Yo decido lo que vamos a hacer, hacia dónde vamos a ir y antes, no. El negocio lo tienes siempre en la cabeza, 24 horas al día de lunes a domingo, pero soy más libre.

¿Cómo compaginaste el proceso de escritura del libro El Reto Mariposa con el resto de tus proyectos?

Fue ruptura con Stanley [dice de broma, entre risas]. Fue mucho. A mí me encanta escribir porque soy periodista, pero ¿escribir un libro? Era mucho, mucho, mucho. Menos mal que Stanley sabe mucho de nutrición [el bloque más largo de los tres del libro], se había preparado mucho y ahí él ayudó mucho. El problema es que además lo hacíamos en dos idiomas, en español y en inglés. Hubo ahí complicaciones que nos llevaron mucho tiempo, pero teníamos tanta ilusión... Nos fuimos a grabar a México las imágenes que aparecen en el libro. Le pusimos tantas ganas… estuvimos una semana y creo que dormimos hora y media cada día, pero estábamos tan ilusionados… Le pusimos mucho cariño.

Libro de Susana Yábar y Stanley Sarpong
Además de alimentar sus canales de YouTube y otras redes sociales, Susana Yábar ha escrito un libro junto a Sarpong titulado ‘El Reto Mariposa’ ©Imagen cedida por Susana Yábar

¿Tenéis algún otro nuevo proyecto en perspectiva?

La ropa Funfitt, que es en lo que ahora estamos volcados: pantalones, sudaderas, mochilas… de todo. Se puede vender en todo el mundo: si compras en España o en Europa, tenemos la sede en Barcelona; si estás en Sudamérica, es en México; y, si estás en Estados Unidos, tenemos la sede en Los Ángeles. Desde ahí llega la ropa a cada punto. La ropa es de muy buenos materiales y, desde que lanzamos, en noviembre-diciembre, ha ido súper bien. El siguiente proyecto es de cara al verano, que vamos a hacer planes de nutrición. Digamos que YouTube es el motor; de YouTube parte tu contenido, la gente que te sigue, y ahora a esos casi 5 millones de personas que están ahí, hay que, de alguna manera, darles más.