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El poder de un mensaje viral: así ha pasado Manuel de pedir trabajo en la calle a firmar un contrato

Salió a buscar una oportunidad, una chica le hizo una serie de fotografías, un ‘influencer’ lo compartió… y días después firmó un contrato

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Un hombre firma su contrato de trabajo

Tras varios días, Manuel hizo una serie de entrevistas y acabó consiguiendo trabajo como técnico de mantenimiento

© GettyImages

El poder de los fenómenos virales es innegable y bien utilizado es capaz de revertir las situaciones más complicadas. La pandemia dejó sin trabajo al protagonista de esta bonita historia, que decidió salir a la calle en busca de una oportunidad… y ésta llegó de la mano de Twitter e Instagram. Así es cómo, gracias a la redes sociales, Manuel firmó un contrato.

A sus 55 años y con una minusvalía del 44%, Manuel, natural de Madrid, estaba desempleado. Hasta el momento en el que apareció el coronavirus había trabajado como electricista llevando a cabo todo tipo de instalaciones y reparaciones, arreglos de fontanería y labores de pintor. Después de pensar mucho y dar vueltas al asunto, salió a la calle con el objetivo de encontrar una oportunidad laboral.

Durante varios días se colocó en el mismo lugar: la confluencia entre la madrileña calle Alcalá y Goya. Plasmó sus habilidades en un cartel y su suerte cambió en el momento en el que una chica argentina pasó por delante de él. Le pidió permiso para hacer unas fotos y subirlas a sus redes sociales. Manuel accedió y su imagen comenzó a circular hasta que llegó a Gonzalo Perales.

  

Un contrato de técnico de mantenimiento

El joven, con más de 6.600 seguidores en Instagram, difundió tanto las habilidades de este electricista madrileño como sus datos personales: “Compartir no cuesta nada”. Su objetivo era que su comunidad contribuyera expandiendo el mensaje, pero no pensaba que iba a conseguir demasiado. Manuel le demostró lo contrario ya que varios días después de aquello, se puso en contacto con él para contarle que había firmado un contrato y darle las gracias por su ayuda: “Estoy tan nervioso, no me lo puedo creer”.

En una entrevista concedida a El Mundo, Manuel explicaba que tuvo “200 llamadas de particulares que necesitan que les haga algún arreglo y de empresas que quieren entrevistarme, incluso de fuera de Madrid”. Finalmente se quedará en la capital como “técnico de mantenimiento de bares y discotecas, contrato fijo y un buen sueldo”. Gonzalo, por su parte, ha dado vida a una campaña en sus redes sociales mediante la que busca ayudar a buscar empleo a otras personas que estén en una situación semejante.