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La inspiradora historia de Lizzie Velásquez, apodada en otro tiempo ‘la mujer más fea del mundo’

Nació con dos enfermedades raras (el síndrome de Marfan y lipodistrofia) que son las causantes de su aspecto

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Sufre dos enfermedades raras

Cuando superó el bullying sufrido, empleó su propia experiencia para convertirse en un ejemplo para aquellos que viven algo semejante

© GettyImages

La fama mundial de Lizzie Velásquez llegó de la forma más dolorosa posible: alguien publicó una fotografía suya bajo el título “la mujer más fea del mundo”. La gente se dejó llevar por su imagen sin pararse a pensar que detrás de aquella instantánea había una persona con una vida que desconocían. No obstante, aquella oleada de comentarios supondría el comienzo de su inspiradora historia: así superó el bullying para lograr el éxito.

Lizzie es una treintañera que mide un metro y medio y pesa 27 kilos. Cifras que se deben a las dos extrañas enfermedades que padece desde que vino al mundo. La primera de ellas es el síndrome de Marfan: afecta los tejidos conectivos y se traduce en un aumento inusual de las extremidades. La segunda es lipodistrofia: una afección que genera una distribución anormal de la grasa corporal provocando una extrema delgadez.

Un vídeo de ocho segundos

El rechazo y el bullying han sido una constante en su vida: el primer día que fue a la guardería, las niñas y niños no se querían acercar a ella. Sin embargo, la situación que más la ha marcado fue la vivida cuando sólo era una adolescente de 17 años. Estaba navegando en internet cuando se topó con el siguiente titular: la mujer más fea del mundo.

Sufre dos enfermedades raras
Lizzie ha protagonizado un documental, ha escrito un par de libros, participa en diferentes charlas y tiene su propio canal de Youtube ©GettyImages

Impulsada por su curiosidad abrió el enlace y se topó con su propia foto: un vídeo de Youtube que tan sólo duraba ocho segundos en los que se mostraba su imagen. Suficiente para desatar todo un torrente de comentarios sobre su aspecto. Lizzie ha confesado en varias ocasiones lo complicado que fue para ella verse como la mujer más fea del mundo: “Estaba impresionada y cuando empecé a leer los comentarios, me hundí del todo”.

Convertirse en ejemplo

Necesitó varios años para poder afrontar y superar el daño psicológico causado por este episodio. Cuando lo consiguió pudo asumir sus enfermedades además de aceptarse a sí misma llevando un estilo de vida un poco diferente al del resto de la sociedad: un proceso en el que siempre contó con el apoyo de su familia. Su nivel de madurez ha llegado hasta tal punto que, incluso, se siente capaz de perdonar a los autores de los comentarios y a las personas que subieron su imagen a la red.

Tras ese punto de inflexión, Lizzie Velásquez quiso aprovechar todo lo que ella había vivido para ayudar a aquellas personas que estuvieran siendo víctimas de acoso a cualquier nivel. No sólo ha protagonizado un documental, también ha escrito un par de libros, participa en diferentes charlas y cuenta con su propio canal de Youtube. En esta plataforma empezó todo y es ahí donde se ha convertido en todo un ejemplo de superación.