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La bonita historia de Xavier, Carmen y la ventana que mantiene vivo su amor

Llevan juntos casi siete décadas, pero desde hace tres años ella vive en una residencia debido a la enfermedad que padece

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Pareja mayor

Cada día él la visita en la residencia donde vive y pueden verse físicamente una vez por semana

© GettyImages

Carmen y Xavier tienen, respectivamente, 92 y 90 años. El amor que se profesan no es tan longevo como ellos, pero no tiene nada que envidiarles. Ahora la viven a través de la ventana que les separa: ella vive en una residencia a causa de una enfermedad y él la visita cada día. Esta es su bonita historia de amor.

Tal y como contaba 324cat, el perfil de Instagram donde TV3 y Cataluña Radio cuentan la actualidad a través de imágenes, Xavier y Carmen se conocieron hace 66 años. Lo suyo fue amor a primera vista y desde que se cruzaron no se han vuelto a separar: Huesca fue el escenario donde comenzó su relación. Ella veraneaba allí y él era músico de una orquesta que la capital oscense contrató para sus fiestas.

Pareja mayor
A través de la ventana, él bromea con su mujer, le cuenta cosas y le enseña fotos para que no olvide a sus familiares ©GettyImages

Problemas de salud

La conexión fue instantánea y desde entonces han pasado toda la vida juntos: formaron una familia que solo se ha distanciado debido a los problemas de salud de Carmen. Primero tuvo un ictus y después, hace catorce años, le diagnosticaron Alzheimer, una enfermedad a la que, juntos, hicieron frente. Xavier adecuó la casa para que todo fuera más sencillo para su mujer: colocó agarres en los pasillos, cambió el sentido de la puerta del baño para poder entrar por si ella se caía, hizo unos escalones para que pudiera salir al patio…

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Xavier y Carmen se conocieron hace 66 años y lo suyo fue un amor a primera vista ©Captura TV3

Sin embargo, el paso del tiempo jugaba en contra de Carmen. Su enfermedad iba empeorando y, hace tres años, cuando Xavier ya no se podía hacer cargo de ella, la llevaron a una residencia. Él la visitaba todos los días y salían de paseo: esta era su rutina hasta que el coronavirus irrumpió en sus vidas. Las restricciones les impedían verse y mantener el contacto por teléfono era complicado por el estado de salud de Carmen.

Su ventana

Ahora pueden verse físicamente una vez por semana y en el último año solo han podido salir a caminar tres veces. Y a pesar de todo mantienen vivo su amor porque, cada mañana, Xavier coge un taburete, va hasta la residencia donde está Carmen y se sienta delante de su ventana. Lo hace no solo para verla, también para que le reconozca y no se olvide de él: “Es muy importante para mí: suerte que la tengo porque si no estuviera, la tendría que ver por la tablet”.

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Xavier no ha faltado ni un solo día a su cita diaria con Carmen ©Captura TV3

Estos momentos han sustituido, de momento, a sus paseos. Xavier los dedica a bromear con su mujer, a contarle cosas y a enseñarle fotos para que también recuerde a sus hijos y a sus nietos. Es otra forma de vivir su historia y una ingeniosa manera de seguir conectado al amor de su vida.