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Juega a la pelota, remueve el café con una cuchara… El sinfín de actividades del loro hiperactivo más viral

Tiene sus propios perfiles en varias redes sociales y acumula miles de seguidores

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Ave

Un loro que remueve el café, juega a la pelota y camina hacia atrás triunfa en las redes sociales

© CordonPress

Los loros son unos de los animales más dados a convertirse en protagonistas de vídeos que acaban siendo virales. Su capacidad para reproducir frases despierta gran curiosidad, sobre todo, si hacen comentarios graciosos o inquietantes, como el de aquel con complejo de James Bond que decía ser un espía. Hay también el que ha sido protagonista de una noticia por salvar la vida a su dueño. En esta ocasión, el gesto no es tan heroico, pero desde luego sí muy llamativo. Un loro hiperactivo que lo mismo juega con una pelota que te remueve la taza del café.

Son tan curiosos sus movimientos que incluso tiene su propio perfil en Instagram y en Twitter. Aunque en la primera red social no cuenta con muchos seguidores por el momento, en la segunda es ya toda una celebridad y son miles los usuarios que comentan y comparten los geniales vídeos que muestran las ocurrencias del simpático loro.

Lo más llamativo es que no puede parar de moverse. Levanta una pata sin cesar al tiempo que va caminando. Da igual que sus dueños le coloquen el artilugio que le coloquen; no se detiene. Le han grabado vídeos con una pelota, con pequeñas sartenes y cacerolas, con un plumero… No importa. Sea lo que sea, no lo suelta y no deja de mover con ello su extremidad.

  

Cuando no está haciendo eso, es habitual verlo caminar hacia atrás, también sin cesar. Un comportamiento un tanto extraño que podría relacionarse con estrés, puesto que no deja de ser una acción repetitiva y sin función aparente (que es como se manifiesta la estereotipia animal), pero no parece que el ave esté sometido a ninguna situación que se lo pudiera provocar: si bien es cierto que no vive en la naturaleza, sino en una casa con unos dueños humanos, no está encerrado en ninguna jaula y puede moverse con total libertad por la vivienda.

Tampoco tiene problemas en sociabilizar con otros miembros de su especie (que podría ser otra causa de estrés), ya que en algún vídeo se ve cómo otro loro pasea tranquilamente por la misma estancia que él. La estereotipia no es, por tanto, un problema porque, en su caso, no es una repetición constante. En otra publicación se le ha visto caminar tranquilamente, sosegado, y de repente levanta la cabeza, como si se le hubiera ocurrido algo, y comienza a caminar hacia atrás en círculos. Una diversión como otra cualquiera (que acapara la atención, eso sí, de miles de personas en las redes sociales)