1. home
  2. /En la red

Una extraña enfermedad sumerge a esta adolescente en un letargo de nueve días y la convierte en una bella durmiente real

Todo apunta a que Siti Raisa Miranda padece una extraña un trastorno neurológico que causa somnolencia

2 Minutos de lectura
TU OTRO DIARIO
Es una hipersomnia

Desde 2017, Siti ha sufrido varios episodios similares y en el más largo estuvo durmiendo trece días

© GettyImages

La bella durmiente es un cuento de hadas nacido de la tradición oral en el que la princesa protagonista, al cumplir 16 años, se pincha un dedo con el huso de una rueca que la sume en un letargo de un siglo hasta que el correspondiente príncipe la rescata. Siti Raisa Miranda bien podría encarnar la versión actual de esta historia debido a la extraña enfermedad que padece.

Esta joven vive en Banjarmasin, localidad ubicada en la región de Kalimantan del Sur de Indonesia. Hace cuatro años su nombre ocupó titulares en su país natal porque permaneció trece días dormida. Un insólito episodio que se ha repetido en varias ocasiones, pero no como la última: acaba de pasar nueve jornadas sumida en un letargo similar.

Es una hipersomnia
Mientras está sumida en el letargo es capaz de comer y se inquieta cuando necesita ir al baño ©GettyImages

El 9 de abril sus padres decidieron trasladar al hospital Ansari Saleh en Banjarmasin después de que la joven no se hubiera despertado desde el día 1 del citado mes. Los médicos llevaron a cabo una serie de análisis para determinar el estado de Siti, pero todo estaba en orden y abrió los ojos después de haber pasado nueve días dormida.

Síndrome de Kleine-Levin

Los facultativos no saben a ciencia cierta los motivos que causan estos prolongados sueños, pero todo apunta a que podría tratarse del síndrome de Kleine-Levin o hipersomnia. Es una extraña enfermedad neurológica que causa somnolencia durante el día provocando que la persona que la padece permanezca dormida mucho tiempo.

Es una hipersomnia
Todo apunta a que se trata del síndrome de Kleine-Levin para el que, por ahora, no hay cura ©GettyImages

Las causas que la provocan son daños neurológicos, factores genéticos o traumas físicos y emocionales. No obstante, lo más grave son las consecuencias que pacientes como Siti pueden sufrir: además de las grandes dificultades para mantenerse despierta, genera deterioro funcional, fatiga, cansancio, pérdida de concentración, sensorial, de atención o problemas de movimiento. Todo esto confluye en trastornos afectivos y deterioro tanto social como laboral.

Su familia explica que cuando la joven cae sumida en estos letargos intentan despertarla sin éxito alguno, aunque Siti es capaz de comer mientras está dormida y se inquieta cuando necesita ir al baño. Por ahora, el síndrome de Kleine-Levin no tiene una cura conocida aunque están investigando la forma de mitigar los síntomas para que las personas que padecen esta hipersomnia puedan llevar a cabo una vida relativamente normal.