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La madre del novio descubre, el día de la boda, que su futura nuera es su hija desaparecida veinte años atrás

La reconoció por una marca de nacimiento que tenía en la mano

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Novia y madrina

Se extravió cuando era una niña y fue encontrada en el arcén de una carretera por su familia adoptiva

© GettyImages

Las bodas son eventos en los que siempre ocurren infinidad de historias que quedan para la posteridad y que se recuerdan siempre que hay ocasión: desde las anécdotas más divertidas a los momentos de mayor tensión. Y aunque el espectro de anécdotas es amplio, lo ocurrido en este enlace traspasa todos esos límites: la madre del novio descubrió que su futura nuera era su hija desaparecida.

Todo sucedió a finales de marzo en Suzhou, una ciudad ubicada al oeste de Shanghái y conocida por sus canales, puentes y jardines clásicos. Todo estaba listo para que comenzase la celebración cuando la madre del novio se fijó en un detalle de la mujer con la que su hijo estaba a punto de contraer matrimonio: la marca de nacimiento que tenía en la mano.

Una señal que disparó todas las alarmas porque era igual que la que tenía su hija biológica, que desapareció cuando era pequeña y sobre la que nunca más volvió a saber nada. La mujer necesitaba descubrir la verdad así que antes de que todo empezase, se armó de valor y se dirigió a los padres de la chica para preguntarles si era adoptada.

Novia y madrina
La ceremonia pudo seguir adelante porque, según confesó la mujer, el novio también era adoptado ©GettyImages

Reencuentro tras 20 años

La pareja se quedó sin palabras puesto que aquel era un tema que habían tratado únicamente en la intimidad, pero desvelaron que la encontraron en arcén de una carretera veinte años atrás. La niña con la que se toparon se había extraviado de sus padres biológicos y en ese momento encontró una nueva familia.

Al conocer la historia, la novia no pudo contener las lágrimas. Tal y como recoge un medio local, el Oriental Daily News, aseguró que encontrar y conocer a su madre biológica era algo “más feliz”, incluso, que la propia boda. Y en medio de la emoción surgió una duda: ¿podían continuar con el enlace?

El riesgo de cancelar la ceremonia era factible ya que existía la posibilidad de que los contrayentes fueran hermanos impidiendo, así, el matrimonio entre ellos. Sin embargo, la madre del novio desveló que él también había sido adoptado después de que perdiese la esperanza de encontrar a su hija biológica. Al no existir parentesco familiar entre la pareja pudieron continuar con sus planes y celebrar un día doblemente feliz para ellos: el de su boda y el del reencuentro de la novia con su madre después de haber pasado dos décadas separadas.