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Las redes vuelven a dividirse: ¿qué se escucha en este audio: alquiler o bicicleta?

Una madre envía a su hija un mensaje de voz haciéndole una pregunta en la que una palabra no se escucha correctamente: el debate está servido

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Mensaje de voz

El debate se divide entre dos términos diferentes y muchos se preguntan cómo es posible oír palabras tan dispares

© GettyImages

De un tiempo a esta parte, las aplicaciones de mensajería instantánea han popularizado una nueva variante del tradicional mensaje: los audios. Nos permiten conocer el tono con el que se comunican con nosotros, aunque a veces inducen a error porque no entendemos correctamente alguna de las palabras. Interrupciones que, en ocasiones, se convierten en fenómenos virales. El último ha vuelto a dividir a las redes: ¿qué se escucha en este audio: alquiler o bicicleta?

Cami Nicolini en uno de sus perfiles el audio que le había enviado su madre. Un mensaje de voz en el que una de las palabras no se entendía completamente, un hecho que ha creado todo un debate entre los que oyen el vocablo “alquiler” y los que perciben “bicicleta”: “Hija, ¿llevaste la plata del alquiler al padrino?” o “Hija, ¿llevaste la plata de la bicicleta al padrino?”.

Twitter, Instagram, TikTok… todas se dividen entre dos términos diferentes: ¿cómo es posible que se escuchen ambas palabras? Si el medio que empleas para oír el audio tiene buenos agudos probablemente estés en el bando del alquiler y si tiene mejores graves estarás en el de la bicicleta. Además también influye la distancia a la que lo escuches el audio o el campo auditivo de cada persona.

El efecto McGurk

No obstante existe una explicación científica que da respuesta a este debate: el efecto McGurk. Se trata de un fenómeno relacionado con nuestra percepción y con los trucos que usa nuestro cerebro para procesar la información que nos llega de la forma más eficiente. Y es que si oímos algo y, al mismo tiempo, recibimos un estímulo audiovisual relacionado con otro sonido… percibiremos este último.

Por esta razón al escuchar unas palabras poco claras terminamos oyendo las que leemos. Algo que también ocurre a la hora de entender lo que dice alguien sin verle los labios. La información que perciben los sentidos llega al cerebro de forma independiente para, después, combinarla y generar una respuesta. De esta manera, si escuchamos el audio con los ojos cerrados percibiremos lo que la madre dice realmente y si lo hacemos viendo el vídeo nos confundiremos. Por cierto, la palabra correcta era bicicleta y sí, la chica llevó el dinero a su padrino.