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Boda en medio del desastre: el milagroso ‘sí, quiero’ que las inundaciones de Australia no pudieron frenar

A pesar de todos los inconvenientes, la novia llegó al enlace con tan solo 15 minutos de retraso

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Este era el apocalíptico escenario en el que los australianos Kate Fotheringham y Wayne Bell se dieron el ‘sí, quiero’

© Amanda Hibbard

Tres meses para preparar el enlace, doce horas para que se estropeara y tan solo seis para poder salvarlo. Parece el comienzo de una novela romántica, sin embargo, es la historia real de Kate Fotheringham y Wayne Bell, una pareja australiana cuya boda estuvo a punto de no celebrarse debido a las terribles inundaciones que están afectando a todo el país. Pero os adelantamos que la novia llegó puntual al altar y que allí estaba el novio esperándola.

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A pesar de los numerosos inconvenientes que tuvieron que superar, incluida la cancelación del catering, el amor logró triunfar ©Amanda Hibbard

Como manda la tradición, los prometidos pasaron la noche separados, sin embargo, ninguno de los dos esperaba que al día siguiente las fuertes lluvias caídas durante la noche les dejaran completamente incomunicados. Dispuestos a todo para darse el ‘sí, quiero’, los novios removieron cielo y tierra para evitar cancelar su boda, pero sobre todo Kate, quien tenía que atravesar un puente anegado por el agua para llegar a la iglesia y no sabía cómo hacerlo. Primero pensó en ir en barca, después en ferrocarril y más tarde decidió probar otro camino y publicó un sincero llamamiento en su perfil de Twitter en el que decía: «¡Ayúdenme! Es el día de mi boda y estamos a merced de las inundaciones. Necesitamos ayuda para llegar a Wingham cruzando las zonas inundadas. ¿Alguien puede echarnos una mano? ». Una televisión local respondió al tuit ofreciéndole un paseo en helicóptero y prometiéndole estar en el lugar del enlace en menos de una hora. Kate se vistió y se preparó para su boda (incluidas las botas de lluvia) y logró llegar a la iglesia tan solo con 15 minutos de retraso.

Pero el medio de transporte no fue el único problema al que tuvieron que hacer frente a última hora, pues hubo otras complicaciones. Sus proveedores de catering habían quedado atrapados, el maquillador estaba incomunicado e incluso el cantante de la boda se había visto implicado en una accidente de tráfico. Sin embargo, ese día la suerte estaba de su lado.

La mayoría de sus familiares y amigos estaban allí, pues habían pasado la noche anterior en el lugar del enlace y por pura casualidad otra empresa de catering que había quedado atrapada en la ciudad y no pudo asistir a otra boda se encargó del banquete. Lo mismo ocurrió con un maquillador y peluquero local.

Como no podía ser de otra forma, la foto del tradicional beso de recién casados tuvo lugar en el puente inundado que a punto estuvo de arruinar el día de su boda y cuyo apocalíptico aspecto refleja la realidad de aquel momento.