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Su talento es tan increíble como su aspecto: un hombre de 72 años completamente tatuado sorprende al mundo tocando el piano

Con el rostro cubierto de tatuajes y piercings, Barry ‘Bazza’ Leadbetter no parece el típico aficionado a la música clásica

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música

Tuvo que dejar la música para ponerse a trabajar en una fabrica, donde ha pasado la mayor parte de su vida

© nadarock

No juzgues un libro por su portada. Un hombre, de 72 años, completamente tatuado, cara incluida, y con una excéntrica barba teñida de morado, ha logrado detener el tiempo en las calles de Melbourne, tan solo pulsando las teclas de un viejo piano. Barry ‘Bazza’ Leadbetter, que así es como se llama el protagonista de esta bonita historia, estaba buscando discos de música antiguos en el barrio de Collingwood cuando se topó con un piano polvoriento y comenzó a tocar y atrayendo la atención de todos los que pasaban por su lado. Uno de ellos, maravillado por la destreza del jubilado, decidió grabarlo, convirtiendo su vídeo en viral.

En una entrevista con el portal australiano The Leader, Leadbetter, que nació en Gran Bretaña y mas tarde se mudó Australia, reveló que comenzó a tocar el piano a los 6 años de edad y que tras acabar el colegio comenzó a estudiar el Adelaide College of Music en 1954, pero que tuvo que dejarlo para comenzar a trabajar en una fábrica, en donde ha pasado casi toda su vida. “Cuando era joven era un chico muy disciplinado” ha confesado Barry.

Ahora una vez jubilado, este hombre, cuyo aspecto poco o nada tiene que ver con un amante de la música clásica, ha retomado de nuevo su gran pasión y acude siempre que tiene ocasión, sobre todo los fines de semana, a esta tienda para tocar algunos temas, eso sí, sin ayuda de ningún tipo de partituras, por que él lleva dentro la música. “Me gusta todo tipo de géneros, desde la clásica hasta el rock pasando por el góspel. Louis Armstrong, Bill Haley & His Comets, hay demasiados artistas para nombrarlos” explica. “Mi canción favorita para tocar es ‘Tulips from Amsterdam’ de Max Bygraves” añade este atípico pianista, quien ha confesado que le encantaría encontrar trabajo tocando en vivo en algún local.