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Un hombre se lleva la sorpresa de su vida al recuperar la cartera que perdió hace 53 años en la Antártida

La billetera de Paul Grisham, de 91 años, conserva su documentación prácticamente intacta

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Spending Time in Antarctica Before and After the Inauguration of the New Brazilian Research Base

© GettyImages

En octubre de 1967, el meteorólogo de la Marina estadounidense Paul Grisham se embarcó en una misión en la Antártida durante trece meses. Allí trabajó en una estación científica y en un aeropuerto en la isla Ross, en donde guardó innumerables recuerdos en su cartera. Al fin de su misión, regresó a casa junto a su familia en California, pero no lo hizo con su billetera pues la había perdido y tras mucho tiempo de búsqueda se olvidó de ella.

Ahora, se ha llevado la sorpresa de su vida al poder recuperarla 53 años después y con toda su documentación prácticamente intacta. “Me quedé impresionado”, dijo Grisham este sábado a un diario local después de que le fuera devuelta su cartera.

Dentro de ella contenía su tarjeta de identificación de la Marina, una licencia de conducir y otros objetos peculiares como una tarjeta de instrucciones sobre qué hacer durante un ataque atómico, biológico y químico, una tarjeta perforada de ración de cerveza, una declaración de retención de impuestos y recibos de las que se intercambiaba con su esposa.

Esta “preciada reliquia” fue encontrada en el continente helado detrás de un casillero durante una demolición de un una base en el año 2014. Se enviaron decenas de correos electrónicos, mensajes de Facebook y cartas para dar con su dueño. Pero no fue hasta que Stephen Decato, Sarah Lindbergh y Bruce McKee de una ONG, que ya habían trabajado anteriormente con este tipo de casos de encontrar al dueño de objetos perdidos de veteranos, que no tuvo éxito la búsqueda.

Decato había trabajado en una agencia de investigación de la Antártida y fue su antiguo jefe quien le envió el hallazgo de la cartera. Tras comprobar el contenido y los datos, Lindbergh contactó a su vez con una Asociación de Servicio Meteorológico Naval, un grupo de que forma parte Paul Grisham, y ahí fue cuando pudieron dar con él.

Sobre cómo perdió la cartera, ni él mismo se acuerda, pero si comentó sobre la difícil situación que se vive en un continente de tan inmensidad y tan alejado de la sociedad donde impera el aislamiento y la distancia social. De hecho, contó que para comunicarse con su esposa lo tenía que hacer por transmisión de voz a través de operadores de radio de onda corta y que como único lujo podía permitirse tomar una vez después de trabajar una copa de Martini.