1. home
  2. /En la red

Paul Barton demuestra que la música amansa hasta a los monos tailandeses más insistentes

El británico se ha trasladado hasta Lopburi, ciudad famosa por la enorme comunidad de macacos que tiene

2 Minutos de lectura

24 de Noviembre 2020 / 18:46 CET

Es una ciudad famosa por sus monos

Paul ha tocado en varios lugares de Lopburi entre los que están un viejo templo hindú, un almacén y un teatro abandonado

© Paul Barton

Lopburi es una ciudad de Tailandia famosa por varias razones, pero el principal motivo por el que es conocida es por sus particulares habitantes. Los ciudadanos conviven con una enorme comunidad de monos que acostumbran a robar, a subirse a los coches, a tirar del pelo a la gente… pero hasta los más fieros se ven calmados por la música. Y así lo ha demostrado Paul Barton.

Este británico afincado en Bangkok tenía una carrera de éxito en las salas de conciertos de Reino Unido y del resto del mundo, pero un día se cansó de aquella vida y puso rumbo a Tailandia. Allí conoció a su pareja, se casaron y montó un estudio donde da clases de piano. Su público se amplió cuando un día fue a Elephants World con su piano Feurich.

Es una ciudad famosa por sus monos
El británico logró calmar a los animales interpretando piezas de Mantovani, Nyman o Beethoven©Paul Barton

Terapia para los elefantes

Se trata de un santuario de retiro animal ubicado en Kanchanaburi, que rehabilita paquidermos que han sufrido daños o sobrecargas de trabajo en la industria maderera. Cerca del lugar en el que empezó a interpretar sus piezas había un ejemplar llamado Plara que estaba comiendo hierba. Al escuchar la música, paró y permaneció inmóvil durante toda la audición. De aquello ya hace 24 años.

La reacción de aquel elefante le animó a seguir tocando para ellos y esta es una de sus mayores motivaciones. Los animales que disfrutan de su música suelen ser de avanzada edad y, en muchos casos, están ciegos. Gracias a esta terapia, los elefantes encuentran tranquilidad y paz: “El piano les ayuda a rehabilitarse y relajarse. Algunos de ellos, incluso, muestran preferencia por determinados compositores clásicos”.

Es una ciudad famosa por sus monos
Todo empezó hace 24 años cuando fue con su piano a un santuario donde rehabilitan elefantes©Paul Barton

Los monos de Lopburi

Los elefantes no son sus únicos espectadores. Paul ha tocado en varios lugares de Lopburi: un viejo templo hindú, un almacén y un teatro abandonado. En todos ellos ha estado rodeado de los famosos monos: “Ha sido una magnífica oportunidad poder ver cómo la música los calmaba. Aunque no todo era tranquilidad. Algunos intentaban llevarse la partitura, la mordían o le hincaban el diente al piano de cola”.

Barton interpretó piezas de Mantovani, Nyman o Beethoven para relajar a una comunidad de animales que fueron expulsados de su hábitat natural. Posteriormente fueron reubicados cerca del templo Phra Prang Sam Yot, conocido comúnmente como ‘Templo de los monos’. Con el paso del tiempo se han multiplicado hasta llegar a los 6.000 ejemplares y se han adaptado a la vida en la ciudad: es habitual verles robando comida y bebiendo zumos con una inusual habilidad.