¡De película! El día en el que un piloto fue succionado por la ventana de un avión y sobrevivió

Ocurrió en un vuelo de Birmingham con destino a Málaga hace 30 años, ahora la historia se ha hecho viral en las redes

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22 de Noviembre 2020 / 19:39 CET

Aviation Stock Images

Fue en un vuelo de Birmingham a Málaga

© GettyImages

Un 10 de junio se 1990, el capitán Tim Lancaster y el primer oficial Alistair Atchison volaban desde el aeropuerto de Birmingham a Málaga cuando sufrieron un accidente en pleno trayecto, a 5.000 metros de altura: uno de los parabrisas se rompió provocando una despresurización explosiva que succionó al capitán hacia afuera de la nave y lo dejó atascado en el agujero de la cabina de mando. Por suerte, en el momento en que esto sucedió un asistente de vuelo había accedido a la cabina para ofrecerles té a los pilotos.

“Estaba saliendo, con la mano en la manija de la puerta, cuando hubo una enorme explosión y la puerta salió volando de mis manos. Pensé: ‘Dios mío. ¡Es una bomba!” , dijo en su día el asistente. Rápidamente se aferró a las piernas del piloto herido para evitar que saliera completamente.

  

A él se unieron otros compañeros que intentaron sujetar entre todos al piloto. Mientras que el copiloto tuvo que mantener la calma y no perder los nervios, manejar el aparato (en el avión había 81 pasajeros y seis tripulantes) y contactar urgentemente con la torre de control para pedir un aterrizaje de emergencia. Sin embargo, el ruido ocasionado por el viento no le permitió oír la respuesta y tuvo que tomar la arriesgada decisión de descender. A medida que bajaban de altura, pudieron sacar el cuerpo de Lancaster de la ventana.

Sin carta de navegación, aterrizaron con éxito en el aeropuerto de Southampton, 20 minutos después de haber estado expuestos a vientos de más de 600 kilómetros por hora y a unas temperaturas que rozaban los -17 grados. Milagrosamente, Lancaster sobrevivió y fue trasladado urgentemente al hospital siendo tratado por una fractura en el brazo, congelación y hematomas severos, mientras que el asistente de cabina sufrió una dislocación de hombro y congelación.

Por su parte, los pasajeros no sufrieron ningún daño pero sin duda ni ellos ni la tripulación olvidaron este día.

LA INVESTIGACIÓN

Una investigación posterior desveló que el personal de mantenimiento había instalado mal los pernos que debían sostener el parabrisas y aguantar la diferencia de presión entre el interior y el exterior del aparato. Los 87 pernos habían salido volando una vez que la aeronave ganó altitud.

Tanto Alastair Stuart Atchison como los miembros de la tripulación que salvaron a Lancaster recibieron el elogio de la Reina por su valiosa actuación en el aire.

Ahora este suceso se ha hecho viral 30 años después gracias a un periodista y documentalista compartió varias imágenes en las redes sociales donde se muestra lo que ocurrió. Las instantáneas pertenecen a un documental que hizo National Geographic y que reconstruyen lo sucedido aquel fatídico día.

  

Los usuarios comentan lo “increíble” que resulta esta historia y el milagro de que Lancaster sobreviviera a un episodio tan terrible. De hecho, muchos coinciden que parece de película, incluido el mismo final feliz.