Un vals de la esperanza: el homenaje de un paciente intubado en la UCI con Covid a los sanitarios que le cuidan

Estaba tan débil que no podía ni hablar, pero este músico de profesión sacó fuerzas para hacer lo que mejor sabe y dedicárselo a médicos y enfermeros

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20 de Noviembre 2020 / 16:51 CET

Paciente covid

Grover Wilhelmsen, director de orquesta jubilado, quiso homenajear a los sanitarios que lo cuidaban en la UCI y emocionó a todos tocando el violín estando intubado

© Intermountain Healthcare

Llevaba un mes intubado en la UCI sin ni siquiera poder hablar, pero Grover Wilhelmsen, un director de orquesta jubilado, quiso hacer algo especial por los médicos y enfermeros que le atendían con tanto esmero y… ¡vaya si lo hizo! A través de un bloc de notas (solo podía comunicarse en ese momento por escrito), le preguntó a Ciara Sase, la enfermera que pasaba más tiempo pendiente de sus cuidados, que preguntara a su esposa, Diana, si podía traerle su violín el hospital. La mujer así lo hizo y lo que ocurrió después fue algo mágico.

Aún intubado, Wilhelmsen, sentado en su cama de la unidad de cuidados intensivos del hospital McKay-Dee de Ogden (Utah, Estados Unidos), comenzó a tocar el “vals de Tennessee” con su instrumento. Sasen habilitó uno de los intercomunicadores del centro que había en la habitación para que el resto de sus compañeros pudieran escuchar la melodía. Lo que no se imaginaba es que se les pondría a todos un nudo en la garganta por la emoción: “Se me llenaron los ojos de lágrimas”, explica la enfermera en un comunicado de prensa de la empresa propietaria del hospital, Intermountain Healthcare. “Que todo el personal viera a un paciente haciendo esto mientras estaba intubado fue increíble”.

Logró crear un momento indescriptible, una atmósfera en la que las emociones estaban a flor de piel. Afortunadamente, alguien grabó ese regalo único y lo subió a las redes sociales, en las que el vídeo, como no podía ser menos, se ha hecho viral “Fue realmente impactante estar allí, me sentí como en un sueño”, comenta uno de los sanitarios, Matt Harper. “Estoy acostumbrado a que los pacientes se sientan miserables o estén sedados mientras están intubados, pero Grover convirtió una situación desafortunada en algo positivo”. Ese momento supuso tanto para él como para el resto de sus colegas “una pequeña luz en la oscuridad del Covid”.

Grover tocó varias veces durante un par de días y a su lado estaba Sasen en todo momento, dadas las circunstancias excepcionales en las que ni su esposa ni ningún otro familiar puede acompañarle a causa de las medidas de seguridad frente al coronavirus. “Estuve allí durante una hora y media o dos horas cada vez que él tocaba”, comenta la enfermera. “Le dije lo agradecidos que estábamos y lo mucho que significaba para nosotros”. “Es lo menos que puedo hacer”, respondió el músico en su bloc de notas. “Lo hago por ustedes porque todos están sacrificando mucho para cuidar de mí”. Su gesto fue “un verdadero estímulo para la moral” de todo el equipo, como indica Jared Sillito, enfermero.

Después de eso, Wilhelmsen empeoró y fue trasladado a un centro de cuidados intensivos a largo plazo. Ahora se encuentra demasiado débil como para tocar, pero, en cuanto recupere fuerzas, su mujer volverá a hacerle llegar su preciado violín para que pueda disfrutar de su pasión por la música.