Un empresario filipino se gasta más de ocho millones de euros en celebrar el cumpleaños de su hija

La ostentosa fiesta ya ha generado un intenso debate en redes sociales

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13 de Noviembre 2020 / 17:56 CET

Decoración con globos

Todo el techo del lugar fue decorado con cientos de globos y flores de temporada

© GettyImages

William Barbo es un importante empresario de cosmética originario de Filipinas que no escatimó en recursos para que su pequeña hija Isabella tuviera la fiesta más espectacular que se haya visto en el país asiático. La celebración del cumpleaños número siete de la pequeña costó alrededor de 10 millones de dólares (unos 8,3 millones de euros) y ha generado miles de opiniones a través de redes sociales, debido a que en las imágenes se deja ver lo que muchos internautas han considerado como “gastos innecesarios”.

La lista de lujos en la fiesta de Isabella Barbo

La fiesta de cumpleaños que algunos usuarios de redes sociales han comparado con “una ostentosa boda”, tuvo una serie de lujos con los que no cualquier fiesta de cumpleaños infantil podría contar. Por mencionar algunos, el pastel que era de seis niveles estaba decorado con cristales Swarovski y envuelto en una fina masa elástica cuya realización es muy costosa y compleja; en cuanto a la decoración del lugar, todo el techo había sido adornado con cientos de globos y flores de temporada y, parte de la iluminación estuvo hecha con 20 costosos candelabros de cristal. Las mesas estaban cubiertas por manteles de seda y decoradas con rosas y tulipanes cuidadosamente colocados dentro de floreros de plata. Todo esto sin contar que la cubertería era de plata en su totalidad.

La fiesta contó con un espectáculo de princesas de Disney que Isabella pidió
Diney©GettyImages

La vestimenta de la festejada, de su familia y de los 300 invitados a la celebración no desentonó con la lujosa decoración. El vestido de Isabella, el cual tenía que sobresalir del resto, fue bordado con hilos de plata que hacían juego con la brillante corona de diamantes que portó; por su parte, tanto el padre como el hermano mayor de la niña vistieron trajes de seda bordados con hilos de oro mientras que la madre de la cumpleañera lució un exclusivo vestido de gala. En cuanto a los 300 invitados que asistieron a la celebración, tuvieron que cumplir con un exigente código de vestimenta que indicaba para los adultos, vestir de gala y, para los niños, elegir entre dos opciones: portar trajes de príncipes y princesas o disfrazarse de superhéroes.

Como si la decoración y el servicio de lujo del lugar no fuera suficiente, la fiesta también contó con un espectáculo de princesas de Disney que Isabella pidió. El grupo de artistas le cantó a la pequeña todas sus canciones favoritas, las cuales estaban en una lista previamente hecha por la niña. Después del espectáculo infantil siguió una presentación de ballet que incluyó proyecciones en 3D y, para terminar, el hermano de Isabella ofreció un breve concierto de piano.

El debate en redes sociales

Después de que las imágenes comenzaran a circular por redes sociales y a ser compartidas por diferentes medios de comunicación, los comentarios de los usuarios no se hicieron esperar. Las opiniones de los internautas se han mantenido muy divididas, pero destacan algunas que celebran que William Barbo haya hecho uso de su dinero para, entre otras cosas, dar empleo a los cientos de trabajadores que hicieron realidad el sueño de su hija, entre los que había personal de servicio, artistas, escenógrafos, decoradores, iluminadores y operadores audiovisuales.