Una declaración de amor en tiempos de coronavirus: un anciano toca una serenata ante el hospital en el que está ingresada su mujer

Casados desde hace 47 años, la pareja no se había separado nunca hasta ahora

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12 de Noviembre 2020 / 15:49 CET

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El anciano tocó la canción favorita de su mujer, mientras esta le escuchaba atenta desde la ventana

© valerio.marangon.9

Amor en su máximo esplendor. Un italiano, de 81 años, ha plantado cara a la pandemia y lo ha hecho de una forma enternecedora. Stefano Bozzini, que así es como se llama el protagonista de esta historia, llevaba diez días sin poder ver a su mujer ingresada realizarle pruebas por un posible cáncer y la tristeza comenzó a hacerle mella debido a que, a pesar de no ser un hospital de enfermos de Covid, la visitas están prohibidas por prevención. Cada vez más angustiado por no poder estar a su lado de la mujer con la que lleva compartiendo 47 años de su vida, el anciano decidió coger su acordeón y plantarse bajo la ventana del centro médico para cantarle una serenata.

Nada más escuchar los primeros acordes, Carla, que así es como su mujer, identificó a su marido y pidió a las enfermeras poder asomarse a la ventana del hospital de Castel San Giovanni, en la región italiana de Emilia-Romaña, para contemplar la emotiva actuación de Stefano.

Sentado en una banqueta de madera, el anciano desplegó todo su arte y tocó un amplio repertorio de canciones, entre las que no faltaron las favoritas de su mujer que le miraba completamente hipnotizada. Con un sombrero de plumas, un jersey rojo y la mascarilla obligatoria, Stefano abrió la interpretación con ‘Spanish Eyes’ de Engelbert Humperdinck, y terminó su actuación mirando a su esposa y agitando su mano efusivamente. “Para nosotros ha sido el primer momento en que estábamos separados en 47 años y se me cayó el mundo encima. Hubiera hecho cualquier cosa para verla”, ha contado el anciano a la radio pública italiana.

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Stefano no podía acceder a centro para visitar a su mujer debido a las restricciones de Covid-19©valerio.marangon.9

Carla y Stefano se casaron en 1973 y tuvieron tres hijos, aunque uno de ellos murió cuando era pequeño, en ese momento, el italiano decidió dejar de tocar, aunque años más tarde, y tras regalarle sus otros hijos una acordeón decidió retomarlo de nuevo, pues tal y como ha confesado él mismo, la música llega a todas partes y seguro que le llegaría a su hijo fallecido.

El anciano, que aprendió a tocar el instrumento por su cuenta, es un miembro retirado de la infantería de montaña Alpina del ejército italiano y el sombrero que usa en el video era parte de su uniforme. Su apodo en la unidad era ’Gianni Morandi de los Alpines’ porque siempre estaba tocando el acordeón.