El comentario más desafortunado: un profesor puede ir a la cárcel por una crítica sobre un hotel de Tailandia

El establecimiento le ha denunciado basándose en las leyes antidifamación del citado país

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02 de Octubre 2020 / 18:59 CEST

Aerial view of wooden bar in sea and hut with nice blue sky in Koh Kood at Trat, Thailand. Asia Summer, Travel, Vacation and Holiday concept.

Un hotel de Tailandia ha demandado a un cliente por sus malas críticas y ahora éste puede acabar en la cárcel

© GettyImages

Wesley Barnes, un estadounidense que trabaja como profesor en Tailandia, nunca pensó que su comentario sobre un hotel le traería tanos quebraderos de cabeza. Como otros tantos usuarios vertió su opinión en las redes y el establecimiento respondió con una demanda que le puede llevar a la cárcel durante un par de años.

Todo empezó cuando Wesley se alojó en el resort Sea View ubicado en la isla de Koh Chang: cuando quiso consumir su propia botella en el restaurante el hotel quiso cobrarle 12,80 euros por ello. Tras un intercambio de opiniones, Barnes consiguió disfrutar de su bebida… pero hubo algo más que no le gustó: contempló cómo el gerente regañaba de malas formas a un empleado. Esto le impulsó para escribir varias críticas en páginas como TripAdvisor o Google, dodne también otorgó calificaciones bajas al citado lugar.

El hotel, por su parte, afirma que sus comentarios son ‘inventados, recurrentes y maliciosos’ y que desde que los publicó varias reservas han sido canceladas y han sido varias personas las que han preguntado por el trato que dan a sus empleados. Además, la intervención de este profesor ha generado una cascada de críticas, más historias negativas y malas reseñas.

The pool of a tourist resort, surrounded by palm trees, at
El hombre que escribió las reseñas ha perdido su trabajo a causa de la repercusión del caso©GettyImages

Llega la demanda

Desde el resort Sea Vi intentaron ponerse en contacto con Wesley varias veces para resolver el asunto de forma amistosa asegurando que no presentarían cargos si paraba de escribir ‘reseñas falsas’. Cansados de que les ignorara, presentaron una demanda basándose en las duras leyes antidifamación de Tailandia ya que consideran que se trata de una campaña deliberada para dañar su reputación.

Como consecuencia de este movimiento, Barnes ha pasado un fin de semana entre rejas y aunque ha salido bajo fianza, la historia no ha terminado. Ahora, este profesor se enfrenta a un proceso que puede desembocar en una pena de hasta dos años de cárcel y una multa de más de 5.300 euros. Además ha perdido su trabajo y teme que la mala publicidad generada le dificulte la búsqueda de uno nuevo.