Así es Miquela, la instagramer virtual que está haciendo millonarios a sus creadores

Su colaboración con varias marcas y sus 2,7 millones de seguidores en Instagram la han convertido en la influencer robot más rentable

2 Minutos de lectura

28 de Agosto 2020 / 18:54 CEST

Lil Miquela, la influecer robot

La influencer robot está por llegar a los 3 millones de seguidores en Instagram

© lilmiquela

Sin ser una influencer de carne y hueso, Miquela participa actualmente en la campaña de Black Lives Matter (el movimiento internacional que promueve los derechos de la comunidad afroestadounidense) y ha hecho colaboraciones con marcas internacionales, lo que ha conseguido que sus creadores, de los cuales se desconoce su identidad, facturen más de 10 millones de euros al año.

La influencer robot también ha sido incluida en la lista de las 25 personas más influyentes de Internet, por la revista Time y, por si fuera poca cosa, es cantante, lo que le ha valido más de 880.000 seguidores en su cuenta de Spotify.

En 2019, Miquela, como marca fue valorada en 125 millones de dólares (105 millones de euros). Con ella han firmado marcas como Adidas y Calvin Klein y, acaba de unirse a la lista de influencers que colaboran esta temporada para Bershka, de Grupo Inditex, en su nueva colección.

Según recoge la revista Internet World Business, Miquela no es la única influencer virtual, pero sí la que más seguidores tiene, por lo que sus ingresos publicitarios son los más altos en su género, facturando más de 7.000 euros por post patrocinado.

¿Por qué los influencers virtuales están ganando popularidad?

Su objetivo principal es atraer a los más jóvenes y que se puedan sentir identificados y, al ser grandes consumidores, las marcas suelen apostar por este tipo de cuentas. Eso sin contar que un influencer virtual se puede crear con características al gusto del desarrollador y basados en estudios que muestran cuáles son los rasgos físicos o estilo de vida que hace más popular una cuenta de Instagram.

Además, los desarrolladores de estos perfiles no están obligados a revelar su identidad. Lo único a lo que deben comprometerse es a que sus influencers cumplan con sus campañas y se muestren lo más humanos posibles, con participaciones en festivales o siendo parte de movimientos sociales, dando su opinión y participando en sociedad como lo hace un influencer de carne y hueso.

En pocas palabras, los perfiles virtuales se caracterizan por ser una nueva forma de ficción, con historias contadas y compartidas en redes sociales, lo que los convierte en marcas dedicadas a publicitar otras marcas.