La emocionante historia de un hombre que ‘visita’ por la ventana a su mujer ingresada

Shona lleva seis semanas ingresada y a Robert no le dejan entrar por las medidas de seguridad sanitarias

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30 de Mayo 2020 / 10:41 CEST

Fotografía de Robert Conlin en el exterior del hospital

Imagen de Robert Conlin en el exterior del hospital

© Robert Conlin. Facebook.

Shona Moeller está embarazada de su primer hijo y lleva seis semanas ingresada en un hospital de Chicago. Está sola porque su marido, Robert Conlin, no puede acceder al centro por las medidas de seguridad sanitarias actuales.

En todo este tiempo, él, una vez a la semana, se sienta debajo de la ventana de la habitación junto a una mesa decorada con flores y velas. Para que la vida sea lo más normal posible, Robert pide comida en el restaurante preferido de la pareja, hace que se la lleven a Shona y para disfrutar de la cena juntos se llaman por FaceTime.

En declaraciones recogidas por abcnews, Robert decía que era “un pequeño atisbo de cierta normalidad”. Apuntaba que la primera vez que fue al exterior del hospital le preguntó si quería cenar con él. “Ella pensó que íbamos a hacerlo por FaceTime, así que cuando aparecí, se quedó realmente sorprendida”, añadía. Para su mujer cualquier gesto es importante y tiene mucho significado.

Shona tuvo un embarazo normal durante las primeras 20 semanas hasta que se le complicó. Pasó un tiempo en reposo en casa y, días después, fue ingresada en el hospital. Allí se encuentra desde el pasado 13 de abril con la idea de que el pequeño Forest, así han decidido llamar al bebé, nazca sano.

Fotografía de Robert Conlin en el exterior del hospital
Imagen de Robert Conlin en el exterior del hospital©Robert Conlin. Facebook.

Una de las doctoras que le atienden, Monique Brotman, reconocía que el “pronóstico en este momento es mucho mejor que hace cinco u ocho semanas”.

Cuando Robert mira hacia atrás se acuerda del “día antes de que ella ingresara en el hospital… estábamos llorando y pensando cómo Shona podría pasar por esto sin mí a su lado… Fue realmente triste y aterrador, pero nos centramos en el bebé e intentamos sacar lo mejor de la situación”. Ahora ella le envía fotos y cada vez que monitorean al bebé, le llama para que pueda escuchar los latidos de su pequeño corazón.

A Robert le permitirán entrar a la sala de partos cuando Shona vaya a dar a luz. Hasta entonces, la pareja, que empezó una campaña en GoFundMe para ayudar a cubrir los gastos médicos que supondrán la estancia en el hospital durante semanas, continuará estando uno al lado del otro.