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Este montañero demuestra que escalar los 8.848 metros del Everest desde tu casa es posible... y solidario

Su viaje fue cancelado debido al coronavirus, pero él siguió adelante con la expedición, que ha servido para recaudar fondos destinados a los sanitarios

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20 de Mayo 2020 / 19:43 CEST

Utilizó las escaleras de su casa para cumplir la misión

Rob subió y bajó las escaleras 6.506 veces

© Rob Ferguson

Rob Ferguson es un londinense de 51 años que había planeado escalar el Monte Everest hasta que el coronavirus entró en escena y truncó sus planes. Sin embargo, el confinamiento motivó su imaginación y encontró la forma de caminar por la montaña más alta del mundo… sin salir de su hogar.

Un mes después de que Nepal anunciase que, debido a la pandemia de la Covid-19, se cancelaban todas las expediciones a la famosa montaña que iban a tener lugar en 2020… Ferguson tuvo una idea. Mantuvo sus planes de coronar este ochomil subiendo la distancia equivalente utilizando las escaleras del edificio en el que vive.

Eso sí, no ocupó todo el tramo: le bastó con el que conduce hasta el segundo piso. Así, peldaño a peldaño, el 9 de abril subió y bajó 6.506 veces para completar los 8.848 metros del Everest. Tardó 24 horas y 30 minutos y aunque en esta ocasión no se enfrentaba a peligros como la escasez de oxígeno, las temperaturas frías, la nieve, el hielo o las posibles avalanchas, se encontró frente a otros desafíos en el camino como estar solo y caminar descalzo.

Utilizó las escaleras de su casa para cumplir la misión
Aprovechó para recaudar fondos para los sanitarios©Rob Ferguson

Una iniciativa solidaria

Y es que cuando afrontaba la recta final del ascenso decidió quitarse las botas para no molestar a sus vecinos: “Tuve bastantes ampollas”. Evidentemente, el paisaje no era el mismo que las impresionantes vistas con las que había planeado encontrarse, pero en su camino se cruzaba con un arcoíris dibujado por una de sus vecinas. Una visión que le motivó para no darse por vencido

Este británico ha confesado que su improvisada escalada ha sido una forma de promover el distanciamiento social y de mostrar que hay que acatar las órdenes que nos invitan a quedarnos en casa. Al mismo tiempo ha recaudado fondos para los sanitarios, algo que le sirvió de motivación cuando le costaba continuar: “En todas las expediciones en la que he estado he tenido la opción de renunciar, pero ellos están físicamente exhaustos y agotados mentalmente y no tienen esa opción”.