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Le rechazan en un autoservicio de comida por no ir en su coche y vuelve por la puerta grande

Los pedidos sólo estaban disponibles para aquellos que iban en su propio vehículo así que decidió solucionarlo con esta particular idea

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12 de Mayo 2020 / 13:22 CEST

Los pedidos sólo estaban disponibles para los que iban en su vehículo

El hombre esperó pacientemente la fila para pedir dentro de su coche de juguete

© Youtube

A lo largo y ancho del planeta, hemos visto cómo se repetían las medidas que las autoridades han tomado para hacer frente al coronavirus. En el ámbito de la hostelería la decisión generalizada ha sido la del cierre, pero ha habido algunos establecimientos que han mantenido su actividad con el reparto a domicilio o la venta de comida a través de su autoservicio. Eso sí, si no cumples las condiciones… no te atenderán. Así comienza esta historia que se hizo viral en las redes sociales.

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La mayor parte de los casos responden a cadenas de restaurantes de comida rápida que ya tienen habilitados sus locales para servir sus productos a través de una pequeña ventana. El pago se hace a distancia con la tarjeta y el contacto con los trabajadores es mínimo. Estas características les han permitido seguir con su actividad… siempre y cuando los clientes llegasen a bordo de sus vehículos. 

Una divertida solución

Esta fue la condición que impuso una pizzería de México para atender a los consumidores, algo que no terminó de cuadrar a aquellos que no tienen un coche propio. Uno de ellos lo intentó a pie, pero los trabajadores del establecimiento se negaron a servir su pedido. Ante la negativa, no se dio por vencido. Regresó a su casa y allí encontró la solución a su problema: un vehículo de juguete.

Los pedidos sólo estaban disponibles para los que iban en su vehículo
La condición de la pizzería era que fuera en coche y él la cumplió©Youtube

Tal y como vemos en las imágenes, el hombre llegó hasta el autoservicio de la pizzería a bordo de un pequeño coche e hizo fila como el resto de conductores. Cuando llegó su turno, pudo llevar a cabo su pedido y empleados del local no se pudieron negar a hornear su pizza. Consiguió su cometido y no sólo eso: su divertida ocurrencia se hizo viral en las redes alegrando el día a los usuarios, pero también a los trabajadores del restaurante y a los que estaban esperando a ser atendidos.