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Así regaña Wally a su dueño cuando cree que no está haciendo las cosas bien

Su relación es tan estrecha que este perro ha encontrado la manera de echarle la bronca mientras hacen distintas actividades juntos

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08 de Mayo 2020 / 16:01 CEST

Es un bóxer de dos años

Wally esperando a su dueño en el coche

© Facebook

Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, sin embargo, a veces, esta relación sobrepasa los límites. Es el caso de Wally, un bóxer con una relación tan estrecha con su dueño que no tiene problemas para regañarle cuando cree que su amo no está haciendo las cosas bien.

Tyler Fust tiene 32 años y vive con su familia y mascota en Wisconsin (Estados Unidos). El joven y el animal tienen tal relación que, cuando le acompaña al supermercado, le controla el tiempo que tarda en volver al coche. ¿Qué sucede si se sobrepasa? Que el perro empieza a tocar la bocina del vehículo sin parar.

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No más de dos minutos

Esto es lo que le pasó hace poco. Tyler llegó con Wally al establecimiento y aparcó. Acto seguido entró para llevar a cabo las diligencias y cuando tan sólo habían transcurrido un par de minutos, empezó a escuchar un claxon sin cesar. Efectivamente su perro creía que ya había pasado demasiado tiempo y era hora de regresar.

Este americano se encontró a su bóxer sentado en el asiento del conductor mientras con la pata accionaba el sonido del vehículo. Fust no se pudo resistir a compartir el momento en las redes sociales con el siguiente mensaje: “Aparentemente, alguien se ha cansado de estar sentando esperándome en el coche”. En las imágenes vemos a Wally con un semblante tranquilo, como si la situación no fuera con él. Algo que le da un toque gracioso al momento.

Es un bóxer de dos años
Su método consiste en tocar el claxon sin parar©Facebook

Más habilidades

Tal y como su dueño explicó a los medios estadounidenses, el perro aprendió a tocar la bocina hace seis meses y ahora lo hace cada vez que quiere reclamar su atención: ‘No pude soportar la mirada seria que me puso cuando llegué a la puerta. Sólo dejó de tocar el claxon cuando abrí la puerta’.

Lo cierto es que es un hábito muy frecuente para Wally: ‘No tiene problemas en llamar la atención así. Le da igual si está fuera de una tienda o en la escuela de mi hijo. Le tenemos desde que era un cachorro y presume de una serie de habilidades únicas entre las que se incluyen abrir puertas empujándolas o tirando del picaporte con su pata’.