Dos botellas y una cinta: el ingenioso método de esta abuela para tomar el sol durante la cuarentena

En la imagen que circula por las redes sociales deja ver el método con el que ha conseguido que el coronavirus no le impida realizar sus actividades diarias

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27 de Abril 2020 / 10:56 CEST

Para poder hacerlo, ha delimitado el espacio con una cinta y dos botellas

La protagonista en su improvisado solárium.

© Twitter

La principal medida para frenar al coronavirus y minimizar los riesgos de contagio es el confinamiento de la población. A esto hay que unir otras recomendaciones que debemos aplicar cuando salimos de casa dentro de las excepciones que lo permiten: llevar mascarillas, usar guantes, mantener una distancia de uno o dos metros con el resto… La protagonista de esta historia mezcló varias de estos puntos con un poco de imaginación para que el Covid-19 no le impida hacer una de las cosas que más le gustan.

Dentro de esta pandemia, hay algunos grupos de la población que son especialmente vulnerables. Las personas de más edad son uno de ellos y por esta razón, las autoridades les han aconsejado que no abandonen sus hogares por ningún motivo. Ni si quiera para ir a la compra o a la farmacia, autorizando para ello a sus familiares, amigos… Sin embargo, hay una sana costumbre que esta señora no quiere perder.

Un solárium en la puerta de casa

La historia ha tenido lugar en Uruguay y la imagen ha sido publicada por el periodista Darío Klein en su cuenta de Twitter. La instantánea no ha tardado en convertirse en viral debido al ingenio de la señora para asegurarse de poder cumplir con su cometido aplicando las recomendaciones sin cometer ninguna infracción y, sobre todo, sin poner a nadie en peligro.

  

Antes de que el coronavirus entrara en escena, la anciana estaba acostumbrada a tomar el sol en la entrada de su vivienda: con una silla bastaba para incrementar sus niveles de vitamina D. Teniendo en cuenta los efectos de la pandemia, buscó la manera de arreglárselas para que, en la medida de lo posible, sus actividades diarias no se interrumpieran. Así, armada con dos botellas y una cinta dio forma a su particular solárium.

Esta abuela uruguaya estableció un perímetro de seguridad en la puerta de su casa y lo delimitó con este instrumental manteniendo una sana distancia para que ni ella ni el resto de vecinos se expusieran al riesgo de ser contagiados por el virus. Una iniciativa muy aplaudida por los usuarios de la citada red social que han aplaudido con más de 33.000 ‘Me gusta’ tanto la imaginación de la señora como las medidas de seguridad adoptadas.