¡Las mejores compañeras de clase! Una joven de 16 años y su madre van juntas a la universidad

Emma dice que su amistad se ha hecho muy fuerte y la madre, que tiene tres hijos y es propietaria de una empresa, cuenta que no tiene vida social, pero sabe que al final valdrá la pena

por Tu otro diario /


Emma Earhart es una brillante estudiante de 16 años de la Universidad del Norte de Texas. Nada extraño si no fuese porque va a clase con su madre, Kathy, que tiene 37. Para la joven ir las dos a la universidad ha hecho “que nuestra amistad sea mucho más fuerte”, según decía a 'Inside Edition'. Y añadía “estudiamos juntas, nos ayudamos mutuamente”. Kathy contaba que era bueno tener a su hija como compañera de estudios y resaltaba también que muchos estudiantes decían “ojalá, mi madre fuese a la universidad conmigo”.

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Emma y su madre Kathy en su primer día en la universidad (University of North Texas).

Emma siempre fue brillante. Era diferente y tenía un gran potencial. Con la ayuda de su madre hizo la prueba que determinaba la preparación para realizar cursos de nivel universitario. La aprobó con éxito. En dos años consiguió los oportunos diplomas y terminó inscribiéndose en la universidad para obtener su licenciatura.

En un primer momento la madre quiso que fuesen juntas a una clase y, aunque Emma se resistía, al final lo hicieron. Ahora están en los mismos cursos de química orgánica, física, psicología social y sociología de la salud y el bienestar.

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Kathy contaba que era bueno tener a su hija como compañera de estudios  (University of North Texas).

Ambas quieren ser médicos, aunque Kathy reconoce que es difícil el reto. Es madre de tres hijos y propietaria de una pequeña empresa. “No tengo vida social en este momento, pero sé que al final valdrá la pena… Espero que inspire a mis hijos a perseguir sus sueños”, decía en declaraciones recogidas por 'CBS News'.   

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Emma dice que el hecho de ir con su madre no hace que la traten de manera diferente. “La gente generalmente no sabe que tengo 16 años a menos que se lo cuente o que lo diga mi madre”, afirmaba. Madre e hija hacen todo juntas. Van a clase, estudian, son voluntarias en un hospital local y también tienen amigos en común. Es tan estrecha la relación que Kathy cuenta que a veces piensa, al contrario de lo que suele ocurrir con los adolescentes, que su hija debería dejarle algo más de espacio. Pero lo dice sonriendo porque están viviendo una experiencia increíble.