PROTAGONISTAS

Jesus, el conductor de Uber que ayudó a dos hermanas 'en apuros' y que se ha hecho viral

Era el 100 cumpleaños de su tía y no conseguían transporte para llegar a su casa, que además estaba a más de 300 kilómetros de distancia

por Tu otro diario /


Jesús Florentino es un conductor de Uber y estaba en la zona de llegadas del aeropuerto de Minneapolis. Por una de las puertas salieron dos hermanas, Kerry Maggard y Deb Eggers, que habían perdido su conexión a Dakota del Sur debido al mal tiempo. Tampoco pudieron alquilar un coche. Como querían llegar a la fiesta del 100 cumpleaños de su tía Ann, que se celebraba en un un pueblo situado a algo más de 320 kilómetros de distancia, se pusieron a buscar un Uber.  

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Llegaron después de un viaje de cuatro horas (Kerry Maggard).

Se quedaron sorprendidas al tener una respuesta tan inmediata. Como Kerry contaba a 'CNN', enseguida recibió un “mensaje en el teléfono que decía: ‘Jesús está a 7 minutos’”. Más tarde el propio conductor explicaba que no pudo ver el destino al aceptar el viaje y que las hermanas le preguntaron si estaba dispuesto a hacer este recorrido tan largo. Apuntaba también que se dio cuenta de que tenían mucho interés en ir al cumpleaños y que como a él le gusta conducir, no hubo problema. Y agregaba que “si estuviera en su lugar agradecería mucho que alguien me llevara cuando no había otra forma” de ir al cumpleaños.

Llegaron después de un viaje de cuatro horas y, aunque la fiesta ya había terminado, aún estaban todos juntos. Como sabían lo que les había ocurrido alargaron el tiempo de la celebración para que pudieran ver a todos. Luego las hermanas se quedaron con su tía.

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El viaje les costó alrededor de 195 euros y le dejaron una propina de casi 50 euros. A Kerry le pareció que era una cantidad pequeña teniendo en cuenta “la importancia de estar allí”. Además de darle una nota de cinco estrellas publicó lo que les había sucedido en su cuenta de Twitter y junto a una foto con su tía, aparecía otra con el aviso de Uber.

Jesús hizo los mismos kilómetros de vuelta solo porque nadie necesitaba de un Uber pero no le importó. Cuenta que conducir “para mí es como ver una película. Estás en el asiento de la primera fila y el escenario está cambiando. La única diferencia es que estás en la película”.