PROTAGONISTA

Tras superar un cáncer, esta pequeña de 8 años ha tenido un bonito detalle con otros niños enfermos

Para su fiesta de cumpleaños quiso que la gente llevase regalos sin envolver o que hiciese donaciones a fundaciones

por Tu otro diario /


La pequeña Zoe Figueroa acaba de cumplir ocho años y ese mismo día terminó su tratamiento contra el neuroblastoma. Lo ha conseguido después de 16 meses en los que ha recibido varias sesiones de quimioterapia, dos trasplantes de células madre, radiación, además de haberse sometido a una operación para extraer el tumor. Zoe decidió que sus regalos de cumpleaños fueran donados a otros niños en el hospital. Este gesto lo destacaba su madre, Sheena, que decía en declaraciones a 'Today' que “Zoe es extraordinaria”. Y añadía que la pequeña le dijo que “tengo todo lo que necesito”.

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Sheena Figueroa, rodeada de sus regalos de cumpleaños  (Sheena Figueroa).

Para la fiesta de su cumpleaños Zoe pidió que la gente llevase regalos sin envolver o que hiciesen donaciones a fundaciones dedicadas a recaudar fondos para niños con su mismo problema. Se obtuvieron 750 dólares (alrededor de 670 euros) y 200 juguetes. Sheena decía que era su forma de retribuir al tiempo que celebraban la vida de Zoe. Cuando recibieron el diagnóstico los médicos les dijeron que había un cincuenta por ciento de posibilidades de que saliese adelante. “Por eso fue tan importante celebrarlo. Aún la tenemos aquí”, recalcaba la madre en declaraciones a 'ABC News'.

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Para la fiesta los padres de Zoe contrataron artistas que pintan las caras, juegos, globos y, como se ve en las fotos, la pequeña llevó un vestido de princesa de colores blanco y dorado que ella misma eligió.

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Sheena Figueroa (Sheena Figueroa).

Aunque ya no están en el hospital la familia sigue en contacto con padres de niños con neuroblastoma. De hecho Sheena contaba que habla con una pareja que se enteró de la situación de su hijo el mismo día que ellos salieron del centro. “Hablamos con regularidad, sé que tienen miedo igual que nosotros, pero sigo diciéndoles que hay esperanza”, apuntaba. De cara al futuro no saben qué puede ocurrir porque la mitad de estos tumores recaen y, si esto sucede, son difíciles de curar. Son optimistas y en todo caso querían celebrar la realidad que tienen hoy.