La curiosa historia de Destiny, que nació en medio del huracán Irma gracias a un móvil y a una médica en prácticas

La placenta se quedó pegada al útero de la madre, algo muy peligroso que podría haberle provocado la muerte, aunque afortunadamente su pareja lo pudo solucionar

por Tu otro diario /


A Tatyanna Watkins aún le quedaban dos días para salir de cuentas, pero las contracciones empezaron justo cuando el huracán Irma estaba entrando en su ciudad, Miami (Florida, Estados Unidos). Se había refugiado en casa de su suegra junto a su novio, David Knight, y el parto sobrevino en el peor momento: ni había manera de ir al hospital ni podía llegar a ella ninguna ambulancia a causa del temporal, de modo que Tatyanna creyó que ocurriría lo peor. Aunque la historia ocurrió hace unos días, se acaba de conocer.

Destiny Knight

Destiny, la niña que nació milagrosamente en Miami durante el paso del huracán Irma (captura de pantalla de NBC)

El parto “fue traumático”, asegura Watkins. Ante la negativa del servicio de emergencias a enviarle una ambulancia, la asistencia se la hicieron vía telefónica. David fue recibiendo las indicaciones necesarias para ayudar a su pareja y, cuando el bebé nació, le explicaron cómo cortar el cordón umbilical con un cordón de zapatos de forma segura.

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La placenta se quedó pegada dentro del útero, algo muy peligroso para la madre. La misma doctora que les ayudó durante el parto dijo a David cómo actuar para extraerla. Lo que la pareja no sabía en ese momento es que esa médica era una estudiante de tercero de Medicina en prácticas del hospital Jackson Memorial de Miami. 

Kendra Anderson, la médica residente, se encontraba, además, practicando una cesárea de emergencia a otra mujer mientras daba las indicaciones oportunas a David por teléfono.

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"Estoy asombrada, realmente todavía estoy un poco sorprendida”, ha declarado Tatyanna ante los medios de comunicación estadounidenses una vez -y nunca mejor dicho- pasada la tormenta. “Solo pienso que estoy aquí, que ella está aquí y que todo el mundo está a salvo".

Tatyanna ha elegido el nombre de Destiny para su hija, una niña que pesó 3 kg al nacer y que se encuentra -al igual que su madre- en perfecto estado de salud. “Simplemente agradezco a Dios que todo esté bien”, ha comentado, sonriente, Watkins.