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Monica Quin, la ‘Amancio Ortega’ del metaverso que se ha hecho millonaria vendiendo ropa virtual

Ha pasado de compaginar varios trabajos para llegar a fin de mes a ser un fenómeno de ventas en prendas para personajes irreales

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Monica Quin en Zepeto

Monica Louise es Monica Quin en Zepeto, donde vende ropa virtual para avatares

© Monica Louise

Monica Louise (el nombre real tras Monica Quin) es una chica canadiense de 28 años con una excelente formación universitaria: es ingeniera informática y graduada en Publicidad digital y Arte multimedia y aun así no lograba encontrar un trabajo que le diese el suficiente dinero cada mes para sufragar sus gastos, de modo que, como muchos otros jóvenes, se vio obligada a compaginar más de un empleo.

Poco a poco, consiguió trabajo como freelance y comenzó a llevar las cuentas de redes sociales de diferentes marcas y creó más de un negocio hasta que, sin esperarlo, dio con la gallina de los huevos de oro.

En 2018 unió sus dos grandes pasiones, el arte digital y la moda, y comenzó a diseñar trajes para personajes del metaverso. Era un simple hobby, pero casi sin darse cuenta se convirtió en un auténtico filón, sobre todo, desde que Mark Zuckerberg decidiera apostar firmemente por este mundo virtual e incluso cambiara el nombre de su compañía por el de Meta.

Dio sus primeros pasos en Zepeto, el metaverso surcoreano, donde se creó un avatar al que bautizó como Monica Quin y se puso a diseñar ropa para otros avatares. Los usuarios de Zepeto, a diferencia de otros mundos virtuales, son en su mayoría mujeres (representan el 70 por ciento de las personas registradas), por lo que el público objetivo era mucho más acorde a este negocio.

Decimos negocio porque Zepeto, como otros metaversos, tiene su propia moneda, el zem, que ha sido la clave del impresionante ascenso económico de Monica. Ella ponía sus prendas a un precio realmente bajo, lo que facilitó que muchas usuarias adquirieran varios de sus productos: todos valían entre 1 y 5 zems, así que nunca imaginó que podría llegar a hacer dinero con eso, puesto que la plataforma entrega a los ‘vendedores’ 106 dólares (unos 95 euros) por cada 5.000 zems.

Las ventas, por tanto, de esta diseñadora virtual son masivas, puesto que gana cifras que superan los seis dígitos cada mes. Su posición es tal que se le podría considerar la Amancio Ortega de Zepeto. El éxito de esta peculiar empresa radica, según explica la propia Monica en Businness Insider, en que “hay ropa que no te puedes permitir en la vida real, pero en el mundo digital puedes hacerme con todas”.

Es decir, que es un reclamo poder adquirir todo tipo de prendas por muy bajo coste: un sueño que viven quienes se dejan llevar por ese universo de fantasía y un éxito enorme para la diseñadora, que no tiene los gastos de inversión en telas y otros materiales que tendría que asumir en una tienda al uso. Un negocio, sin duda alguna, redondo.