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El magnate Richard Robinson deshereda a sus hijos y deja su inmensa fortuna a la mujer con la que tenía un ‘affair’

La relación era un secreto a voces en la empresa del multimillonario, en la que ella ocupaba un alto cargo

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Presidente de la editorial Scholastic

© GTres

Atónitos. Así se quedaron los hijos y los hermanos del magnate estadounidense Richard Robinson al saber que no les había dejado ni un centavo de su inmensa fortuna, valorada en unos 1.200 millones de dólares (más de 1.000 millones de euros). El presidente de la editorial Scholastic (la encargada de sacar al mercado obras como ‘Los juegos del Hambre’ o la saga de ‘Harry Potter) falleció de manera repentina a los 84 años el pasado mes de junio mientras paseaba por la calle, lo que ha dejado al descubierto su secreto mejor guardado: tenía desde hacía años una relación con una mujer y nadie en su familia lo sabía. Lo más desconcertante de todo para sus familiares directos es que Robinson la había nombrado heredera universal en un testamento firmado en 2018 en el que a ellos no les dejaba ni las migajas de su imperio.

Ni si quiera fueron citados a la apertura del mismo. El notario solo llamó a Iole Lucchese, de 54 años, directora de estrategia de Scholastic a la que el magnate describe en el propio testamento como “mi socia y amiga más querida”. Lo curioso es que durante la pandemia Robinson había vuelto a acercarse a Helen V. Benham, su ex mujer y madre de sus hijos, Ben y Reece. Tanto es así que era con ella con quien Richard estaba paseando el día que falleció.

La relación entre el millonario y Iole era un secreto a voces en la editorial, según informa The Wall Street Journal, pero al parecer se habían separado hacía dos años. Paralelamente, Robinson había vuelto a casa: “Pasaba todo su tiempo libre con nosotros”, asegura Benham en el mismo diario. “No solo los fines de semana, sino también noches regulares con nosotros en Manhattan, estaba volviendo con la familia”.

Maurice y Richard Robinson
Richard Robinson (a la derecha), junto a su padre, Maurice, que fundó Scholastic ©GettyImages

La impugnación del testamento, por tanto, parece inevitable. “Lo que más deseo es un resultado amistoso”, dice Ben. “Esperamos tener un enfoque de colaboración sobre la herencia”. Afirma, además, que había hablado con su padre sobre su intención de involucrarse más en la empresa familiar y que él estaba de acuerdo. Lo que le manifestó “más explícitamente” fue su deseo de “ser miembro de la junta”. La batalla legal está servida, puesto que es Lucchese quien está ahora a cargo de la dirección de la editorial.

Mientras, los hermanos de Richard han optado por mantenerse al margen de toda posible confrontación, al tiempo que han dejado claro cuál era la voluntad tanto de su hermano como de su padre, Maurice, fundador de la editorial: “Nuestro valor familiar era que preferíamos no tener el beneficio financiero que podríamos obtener de una venta si eso significa que la compañía no será en el futuro lo que fue”, ha expresado William, el hermano menor de Richard en el mismo periódico. “Estamos seguros de que la nueva dirección de la empresa está plenamente comprometida con este objetivo”.