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¿Ahorrar tanto trabajando como para jubilarse antes de los 40? Así lo ha logrado esta pareja que ahora vive de lujo

Tras años de jornadas laborales maratonianas, tienen rentas de más de 3.000 euros al mes y se dedican a viajar por el mundo

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Australia

Jeremy y Winni disfrutan de la vida sin trabajar, viajando por todo el mundo y cuidando de sus hijos

© GettyImages

Jeremy Jacobson vivía prácticamente para trabajar. Obtuvo su primer contrato como ingeniero poco después de graduarse y pasó seis años con jornadas laborales maratonianas (de unas 60 horas semanales) y sin vacaciones para poder pagar los préstamos de estudios tan habituales en Estados Unidos para poder acceder a la Universidad. Cuando por fin pagó la última mensualidad y se liberó de su deuda, en 2003, se tomó dos semanas de descanso e hizo un viaje exótico que, además de reponerle energías, le cambiaría su vida para siempre.

Se fue a Filipinas para practicar buceo en sus magníficas playas y desconectar absolutamente de todo. Fue una experiencia tan gratificante para él que acabó siendo también una especie de revelación: no quería volver a trabajar. Sí, un sueño irreal para la mayoría, pero él planeó al detalle cómo convertirlo en realidad. Y lo consiguió.

¿Cómo lo hizo? Pues no fue de un día para otro, sino a base de trabajar aún más y de ahorrar, ahorrar mucho. Como ingeniero, tenía un sueldo elevado, de 135.000 dólares al año (algo más de 113.000 euros anuales) y gastaba solo en lo realmente esencial. A eso se sumaría el salario de su pareja, Winnie Tseng, a la que conocería un año después, en 2004, durante un viaje laboral a Pekín, y a quien le pareció maravillosa la idea de buscar la independencia financiera mucho antes de la edad establecida de jubilación.

En 2005 se fueron a vivir juntos y se establecieron en Taiwan y allí los dos llevaron al extremo el plan. Durante diez años, guardaban el 70 por ciento de sus respectivos sueldos, viviendo una vida muy modesta para su nivel adquisitivo. Vivían en un apartamento pequeño, no tenían coche y procuraban no comer nunca fuera de casa, entre otras muchas cosas. Con gran esfuerzo, lograron ahorrar en torno a 100.000 dólares (unos 84.000 euros) al año. Pero para disfrutar de la vida como ellos querían, eso no era suficiente.

El siguiente paso: invertir

Jeremy y Winnie comenzaron a destinar un porcentaje del dinero ahorrado a fondos de inversión de todo tipo cuyos intereses fueron acumulando a largo plazo. Así, hasta que lograron hacerse con un millón de dólares (840.000 euros), dinero que también supieron gestionar con eficiencia. Tanto es así que pudieron jubilarse en 2012, a los 38 años de edad, y cobrando un sueldo de 4.000 dólares (3.368 euros) al mes.

Desde entonces, todo el esfuerzo previo se vio recompensado con creces. No han vuelto a trabajar y han viajado por infinidad de países. Desde que son padres, ya no viajan tanto, planifican sus escapadas en función de las vacaciones escolares, pero disfrutan de sus dos hijos y comen todos los días en restaurantes.

Lo único a lo que dedican tiempo (y lo hacen como hobby) es a alimentar un blog y sus respectivas cuentas sociales en los que comparten consejos de ahorro y de inversión para ayudar a otras personas a conseguir lo mismo que ellos: dedicarse únicamente a disfrutar la vida siendo aún jóvenes.

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