La discreta familia Mars, una dinastía forjada en el dulce y con una de las fortunas más grandes

Esta histórica familia es la segunda más rica del mundo con una fortuna de más de 100.000 millones de euros, según Bloomberg

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09 de Agosto 2020 / 11:44 CEST

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Jacqueline Mars, en el centro, y sus nietas, Graysen Airth y Katherine Burgstahler

© GettyImages

Mars es sinónimo de uno de los dulces más conocidos del mercado: las barritas de chocolate rellenas de caramelo. Pero también es el apellido de una dinastía empresarial: la familia Mars, la segunda más rica del mundo, según Bloomberg. Se estima que cuentan con una fortuna de 120.000 millones de dólares (más de 100.000 millones de euros). De hecho, seis miembros se encuentran en las listas de los más ricos de la revista Forbes. Esta histórica dinastía no es solo dueña de Mars sino también de otros dulces conocidos como Twix, M&M’s y Skittles, entre otros, que forman parte de Mars, Incorporated.

Pese a que la compañía tiene ya 107 años, es muy poca la información que hay sobre sus miembros puesto que son bastante tímidos ante la prensa y evitan ser el foco de atención. Además de ser conocidos por mantener la compañía “notablemente privada”, que su sede sea considerada como “anónima” y que muchos les hayan puesto el apodo de “el Kremlin”. De hecho, los dos únicos miembros que se han dejado ver en público en contadas ocasiones son Jacqueline Mars, nieta del fundador, y Victoria B. Mars, bisnieta del fundador.

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Vcitoria B. Mars, es junto a Jacqueline, uno de los rostros que se ve en contadas ocasiones en eventos públicos©GettyImages

La empresa Mars y la familia propietaria del gigante de los dulces han convertido el secreto en una forma de vida”, escribió Jan Pottker, autor del libro “Mars family, Crisis in Candyland”. Joseph Astrachan, un experto en empresas familiares, aseguró para The Guardian que esta discreción les ha permitido mantenerse alienados y que cualquier revelación de información fuera del ámbito familiar sería considerado una traición.

Aunque es cierto que en los últimos años han empezado a ser más abiertos y transparentes después de varias polémicas.

EL INICIO DE UNA DINASTÍA EMPRESARIAL

La historia de los Mars comienza con Forrest Edward Mars, un apasionado de los dulces desde que era pequeño y que ya en 1911 se dedicaba a hacer y vender en su casa de Washington. Cuando creció tuvo la oportunidad de estudiar en prestigiosas universidades del país hasta que posteriormente fundó junto a su padre Mars, Inc. y desarrollaron las barritas Snickers y Three Musketeers. Tras varios desencuentros con su padre, Frank se mudó a Inglaterra donde creó las conocidas barritas Mars y los Maltesers. Durante esta estancia también decidió adquirir varias compañías como una especializada en comida para perros.

A su regreso a Estados Unidos, fundó su propio negocio donde desarrolló otros productos como los M&M’s en asociación con Bruce Murrie. Desde entonces la compañía es conocida por los los Mars, Snickers, M&M’s y Twix, donde se comercializan por todo el mundo.

Cuando murió Forrest en 1999 fueron sus hijos Jacqueline, John y Forrest Jr. quienes heredaron la compañía. A día de hoy ni Jacqueline ni John administran, aunque tienen la mayor parte de la fortuna y están dedicados a la Fundación Mars, enfocada en causas educativas, ambientales y culturales.

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John recibió en 2015 la orden de caballero de manos de la reina Isabel II©GettyImages

En 2016 falleció Forrest Jr. y sus cuatro hijas Victoria, Valerie, Pamela y Marijke heredaron el 8% de Mars. El estilo de vida que llevaban ya de pequeñas se alejaba del ideal de una familia de multimillonarios, tal y como comentó en una ocasión Pamela: “Cuando era pequeña, me sentía muy normal. No me sentía diferente a los demás. Hacíamos las tareas de la casa, íbamos a la escuela. No vivíamos un estilo de vida diferente al de ninguno de mis amigos”.

Se dice que la tendencia por el secreto y la discreción se forjó ya con Forrest Mars cuando también evitaba a los periodistas y no concedía entrevistas. Algo que sin duda persiste en sus herederos y que todavía suscita mucha curiosidad a la opinión pública.