Ryan Kelly o cómo facturar 1,5 millones de euros con tan solo 14 años

Todo empezó cuando su madre le llevó a un refugio para adoptar un cachorro de perro, decisión que les cambiaría la vida

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03 de Agosto 2020 / 12:58 CEST

Su perro fue su fuente de inspiración

Ryan consiguió la inversión que necesitaba gracias a un programa de televisión

© Facebook: Ry's Ruffery

A los 14 años la mayor parte de los niños están centrados en sus estudios y todavía están lejos del éxito profesional, aunque a veces nos encontramos con excepciones, como la de Ryan Kelly. A esa tierna edad se convirtió en un empresario millonario que facturaba 1,5 millones de euros al año. ¿Cómo? Vendiendo galletas de perro.

Todo empezó en 2011 cuando Daniella, su madre, decidió regalar una mascota a sus hijos con el objetivo de que aprendieran el valor de la responsabilidad. Adoptaron un perro de la raza Beagle de dos meses al que llamaron ‘Barkley’. En ese momento, Ryan tenía nueve años y decidió comprar chucherías a su nuevo amigo.

Sin embargo, el regalo no le hizo mucha ilusión porque apenas probó aquella recompensa: eran viscosas y olían muy mal. El pequeño decidió buscar una solución e hizo sus propias galletas de plátano después de leer varios libros de recetas y aclarar sus dudas con el veterinario. Barkley se comió todas y su joven dueño siguió horneando aquellos premios que también eran del agrado de las mascotas de sus vecinos.

Su perro fue su fuente de inspiración
Su primera aportación a la compañía no llegó a los 200 euros©Facebook: Ry's Ruffery

Su primer mes

Siguiendo el consejo y el impulso de su madre, invirtió una parte de sus ahorros (170 euros) en comprar utensilios, material y bolsas para embalar sus chucherías para perros y convirtió a Barkley en la imagen de su marca. Acababa de nacer ‘Ryan’s Bakery’ y era el momento de dar a conocer su producto. Ryan y su madre fueron a varios eventos de mascotas y asistieron a diversas ferias: el primer mes ganaron algo más de 680 euros.

Sin embargo, el éxito les llegaría a través de la televisión. Una de sus vecinas les presentó a Shark Tank, un programa de televisión en el que los concursantes explican su negocio ante varios inversores, que deciden si apoyan la iniciativa o no. Convencieron a la empresaria Barbara Corcoran y gracias a su aportación de 21.000 euros pudieron crear una página web e industrializar la elaboración de las galletas.

Su perro fue su fuente de inspiración
Su mascota se convirtió en la imagen de la marca y las de sus vecinos fueron sus primeros clientes©Facebook: Ry's Ruffery

El éxito

El papel de su hada madrina no se redujo a poner una cantidad de dinero sobre la mesa: le consiguió clientes mayoristas de cadenas de supermercados, de tiendas especializadas en productos para mascotas y le puso en contacto con nutricionistas, cocineros y veterinarios para mejorar el producto y potenciar sus beneficios para las mascotas. En ese momento, un paquete de las galletas de Ryan costaba 8 euros y podías elegir entre tres sabores: mantequilla de cacahuete, calabaza y queso.

En 2016, la empresa facturaba más 1,5 millones de euros al año, pero el destino se cruzó en el camino de Ryan y su familia. Daniella, su madre, falleció en 2018 a la edad de 48 años: una repentina pérdida a la que la familia tuvo que hacer frente unida, una batalla en la que no había sitio para las galletas de su mascota.

Tanto es así que la página web de la compañía ha dejado de estar operativa, las redes sociales hace tiempo que están inactivas y los comentarios de los clientes en los diferentes ‘marketplace’ ya han cumplido varios años... Y es que a pesar de haber alcanzado la gloria, todo apunta a que Ryan y su familia habrían cesado su actividad comercial.