De la pastelería familiar a conquistar el mundo vendiendo pan de molde: así se crea un imperio millonario

Los productos de Bimbo la han convertido en un ejemplo del éxito empresarial familiar

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03 de Agosto 2020 / 09:36 CEST

Es la panificadora más grande del mundo

Bimbo nació, oficialmente, en 1945 y tardó diez años en conseguir sus primeros logros

© Bimbo

Si abrimos la despensa de cualquier hogar probablemente nos encontremos con alguno de sus productos, ya que se trata de una de las empresas más relevantes del sector alimentario. Presente en cuatro de los cinco continentes, puede presumir de unas ventas que anualmente le reportan 12.600 millones de euros. Bimbo es el perfecto ejemplo de cómo construir un imperio millonario… vendiendo pan.

Nacida en México, esta conocida compañía se ha convertido en la panificadora más grande del mundo. En Latinoamérica se considera un verdadero ejemplo de desarrollo empresarial, algo que avalan sus números: 196 fábricas, más de tres millones de puntos de venta repartidos en 33 países de América, Europa, Asia y África y la realización de más de 13.000 productos. ¿Cómo ha llegado a tener tamaña magnitud?

Todo empezó con Lorenzo Servitje, que nació en Ciudad de México en 1918. Sus padres tenían una pastelería llamada ‘El Molino’ en honor a una famosa confitería de Buenos Aires. Lorenzo trabajaba puntualmente en el negocio familiar, pero esa eventualidad se trasformó en algo permanente cuando su padre Juan falleció. En ese momento se vio obligado a dejar sus estudios universitarios para ponerse al frente.

Es la panificadora más grande del mundo
Diez años después de su fundación, ampliaron su oferta de productos de panificación©Bimbo

1945, el año

Lorenzo tenía grandes planes para aquella pequeña empresa: su objetivo pasaba por convertirla en una panificadora. No fue una elección al azar, ya que estudió el mercado y observó la relevancia que estaba ganando el pan de molde en Estados Unidos. Algo a lo que se unió la delicada situación de México tras la Segunda Guerra Mundial, un momento en el que conseguir determinados productos se antojaba complicado.

A pesar del contexto y después de crear una alianza con familiares y amigos, en noviembre de 1945 nacía, oficialmente, Panificación Bimbo. El nombre tiene su origen en la denominación que se les da a los niños en Italia: bambinos, cuyo diminutivo es Bimbo. El icónico oso que es imagen de la marca fue diseñado por una de las tías de Lorenzo. Era hora de ponerse a producir pan.

Daniel, el actual CEO, es hijo del fundador de Bimbo©Bimbo

De la Bolsa a la expansión internacional

Como ocurre otras tantas veces, los inicios no fueron fáciles. Había que dar forma a la distribución de un producto nuevo que causaba cierto recelo porque al estar envasado en cajas, los consumidores no sabían en qué estado llegaba a sus manos. Algo que resolvieron apostando por un envoltorio de plástico transparente: aportaba frescura y los clientes veían lo que estaban comprando.

Este pequeño cambio les permitió abrir sus miras con una oferta reducida y solvente formada por tres tipos de pan: integral y blanco en dos formatos, grande y pequeño. Los primeros logros llegaron en 1955 y gracias a ellos pudieron expandirse por todo México. Por otro lado, también ampliaron su catálogo, empezaron a cotizar en la Bolsa de Valores de México y traspasaron fronteras para convertirse en la compañía internacional que hoy conocemos. Y todo esto sin perder de vista a la familia fundadora, puesto que actualmente es Daniel, el hijo de Lorenzo, el director general de Bimbo, el imperio millonario del pan de molde.